Imagen de archivo de un turista frente a la playa de Las Arenas, en Valencia
Los hosteleros sufren la fuga del turismo nacional a otros destinos en el verano más caro de la historia
El 51 % declara haber facturado menos que el año pasado, mientras el sector avisa que el alza de costes y precios «reduce el poder adquisitivo de la población, retrayendo su consumo»
Consideran que el de 2025 «ha sido un buen verano» pese a la caída del ticket medio, pero señalan que «la incertidumbre está reduciendo la propensión al consumo de las familias»
Los españoles, empujados a veranear fuera: los precios nacionales suben un 22 % y el extranjero se abarata
Más turistas, pero que gastan menos al ahorrarse unas cañas o alguna que otra comida. Para los hosteleros españoles el verano de 2025 ha estado marcado por el estancamiento de la demanda y reducción del gasto medio, especialmente en la restauración, entre otros motivos por la creciente fuga del turismo nacional hacia otros destinos más baratos.
De hecho, el 51 % de los hosteleros declara que la temporada ha sido peor que la del año pasado, mientras que un 57,7 % observa una caída del gasto en la campaña de verano. Del lado contrario, la facturación solo se ha incrementado para el 30 % de los empresarios consultados por la patronal Hostelería de España.
«El de 2025 ha sido un buen verano, con los mismos o más clientes, pero con un menor ticket medio, manteniéndose estable respecto a 2024», traslada a El Debate el presidente de Hostelería de España, José Almeida. La organización representa a más de 300.000 empresas del sector.
Los hosteleros ponen el acento en la salida de españoles al extranjero, «que ha sido muy importante este verano y esta circunstancia resta ocasiones de consumo en restauración en el tramo de vacaciones que disfrutan en España».
En paralelo, según el INE, la rentabilidad de bares y restaurantes ha caído un 1,2 % en junio. En julio y en agosto, la mitad de los encuestados declaran un empeoramiento del 10 % en comparación con 2024, mientras que el 42 % la considera igual o inferior, de acuerdo con la encuesta de Hostelería de España.
Según un informe de BBVA Research recién publicado, «en un contexto de precios al alza el incremento del gasto turístico total con tarjeta realizado tanto por españoles como extranjeros se ha desacelerado durante el segundo cuatrimestre», hasta el 5,7 %, cuatro puntos porcentuales menos.
Madrid y Canarias, junto con Cataluña, sufrieron la mayor parte de esta desaceleración. Por el contrario, creció en Cantabria, País Vasco y Castilla-La Mancha, según BBVA. El servicio de estudios del banco constata además que los incendios de mediados de agosto y los cortes de las líneas ferroviarias como consecuencia de los fuegos «afectaron el gasto realizado en las provincias mayormente golpeadas».
Menos poder adquisitivo
Hostelería de España, por su parte, advierte también que el incremento de los costes y los precios registrado en los últimos años «reduce el poder adquisitivo de la población, retrayendo su consumo». A ello se suma el incremento de costes de las materias primas, lo que también está dañando la rentabilidad del sector.
«La contención del gasto se ha notado especialmente entre los clientes habituales y el turismo nacional. En contraste, el gasto de los turistas extranjeros ha aumentado, especialmente en el alojamiento», detallan desde CEHE.
El turismo nacional mira cada vez más a otros destinos, entre otros motivos porque los precios de los alojamientos en España están en máximos históricos. Según el Índice de Precios Hoteleros del INE, en junio de este año eran un 61,36 % más caros que en el mismo mes de 2020, y un 71,55 % más caros que hace una década.
Del lado de los visitantes extranjeros, como ya informó El Debate, el gasto medio inició el verano con caídas en dos comunidades autónomas, Baleares y la Comunidad Valenciana. En estos dos pilares del sector turístico el gasto medio por turista en junio cayó un 0,13 % y un 1,6 %, respectivamente, hasta los 1.251 y 1.229 euros.
Sin embargo, los últimos datos del INE, ya correspondientes a julio apuntan a una recuperación en estas dos comunidades. En Baleares, el gasto medio de los extranjeros repuntó un 0,56 %, y un 6,84 % en el caso de la Comunidad Valenciana. A nivel nacional, creció un 4,41 %, aunque retrocedió un 1,36 % en las comunidades menos turísticas.
El problema, no obstante, es que las cifras conocidas hasta ahora también muestran una ralentización del crecimiento del turismo extranjero, tras varios años de fuertes alzas desde la pandemia. «Los crecimientos son inferiores al año pasado», constata CEHE.
Los datos de BBVA Research, basados en operaciones con tarjetas bancarias –que incluyen tanto restauración como alojamiento–, apuntan también a este colectivo: mientras que los españoles gastaron con tarjeta un 2,9 % más fuera de su provincia de residencia que el año pasado, el avance del gasto extranjero se moderó en 8,7 puntos con respecto al anterior cuatrimestre, hasta el 8,1 %, «continuando la senda de menor crecimiento empezada a mediados del año pasado».
Además, añaden desde Hostelería de España, «el crecimiento en la utilización de la vivienda de uso turístico reduce ciertas ocasiones de consumo en restauración».
Para lo que queda de año, los hosteleros creen que continuará la tendencia a la contención del gasto. A cierre de ejercicio esperan un crecimiento más moderado que en 2024, entre el 3 y el 4 %, y aún menor en términos de rentabilidad. Sin embargo, señalan también que «la incertidumbre general está reduciendo la propensión al consumo de las familias y eleva a máximos los niveles de ahorro en nuestro país», lo que puede afectar a las expectativas del sector para los próximos meses.