Dinero efectivo
Economía familiar
Cómo debes prestar dinero a tus familiares para no tener problemas con Hacienda
Es importante que Hacienda no considere este regalo como una donación
En España, antes de prestar dinero a amigos o familiares, es importante saber que la Agencia Tributaria puede considerar esta transacción una donación.
Se considera una donación al acto jurídico o de liberalidad en el que una persona, el donante, transfiere gratuitamente, de manera irrevocable y sin recibir nada a cambio una parte o totalidad de sus bienes o una cantidad de dinero a otra persona, el donatario, quien debe aceptarla para que el acto sea válido.
Las donaciones están sujetas al pago del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que varía según la comunidad autónoma. ¿Y cómo podríamos realizar un préstamo sin que el Fisco entendiese que este pago es una donación por la cual hay que pagar impuestos?
Qué hacer cuando prestamos dinero
Formaliza un contrato por escrito.
Redacta un contrato de préstamo entre particulares (puede ser privado o elevable a escritura pública) que incluya datos completos de prestamista y prestatario, importe, fecha, plazo de devolución, calendario de cuotas, tipo de interés pactado (si lo hay) y lugar de pago. Un contrato bien redactado es la primera barrera para evitar que la Administración estime que la entrega fue una liberalidad.
Registra la operación ante la comunidad autónoma (Modelo 600).
Aunque los préstamos entre particulares suelen estar exentos del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) en muchos casos, es habitual y recomendable presentar el modelo oficial (Modelo 600, cuando corresponda) o seguir el procedimiento que marque la comunidad autónoma para dejar constancia de la operación en plazo (normalmente 30 días hábiles desde la firma). Esto ayuda a acreditar ante Hacienda que se trató de un préstamo y no de una donación.
Opera siempre por vías bancarias y conserva justificantes.
Realiza la entrega y las devoluciones mediante transferencia o ingreso en cuenta y guarda los extractos y recibos. El registro bancario demuestra la existencia de movimientos efectivos y las devoluciones según el calendario pactado. Además, las entidades bancarias deben comunicar ciertas operaciones superiores a un umbral (informes y controles), por lo que las transferencias grandes sin justificantes pueden llamar la atención.
Fija un tipo de interés razonable (si procede) y decláralo.
Si el préstamo devenga intereses, esos intereses tributan en el IRPF del prestamista como rendimiento del capital mobiliario; el prestamista deberá declararlos en su renta. Un préstamo sin interés no es automáticamente una donación, pero si la falta de interés se acompaña de ausencia de obligación real de devolución o de documentación que pruebe la devolución, la Administración podría dudar. Pactar condiciones claras reduce ese riesgo.
Garantías y amortizaciones claras.
Si el importe es elevado, añadir avales, hipoteca o una garantía accesoria (o al menos un calendario de amortización detallado) refuerza la apariencia de negocio oneroso y no de liberalidad. En algunos casos, elevar el contrato a escritura pública ante notario aporta mayor seguridad jurídica.
Evita el efectivo y las fórmulas informales (Bizum sin contrato, «un favor»).
Las transferencias a través de Bizum o cuentas quedan registradas, pero si se usan explicaciones vagas («regalo», «ayuda») y no hay contrato, Hacienda puede interpretarlo como donación. Por tanto, acompañar cualquier entrega con el contrato y la documentación es crucial.