De izda a dcha: el representante de Comercio de EEUU, Jamison Greer; el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent; el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y el ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
Reunión en Madrid
¿Mejoran las relaciones entre EE.UU. y España? Fuentes bien informadas dicen que para nada
Estas mismas fuentes auguran un próximo tensionamiento de las relaciones entre los dos países por las recientes declaraciones de Sánchez y por Zapatero
Las empresas españolas, inquietas ante la era Trump: Sánchez es una rémora, algún otro político también, y el PP no tiene contactos
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y el de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se reunieron ayer por la mañana con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y el representante de Comercio de Estados Unidos, Jamison Greer, en lo que desde el Gobierno se ha vendido como un gran éxito, pero fuentes bien informadas señalan que las relaciones entre ambos países siguen igual de deterioradas.
Incluso estas mismas fuentes afirman que en las próximas semanas asistiremos a un mayor tensionamento de las relaciones entre los dos países, con una respuesta más contundente por parte de los estadounidenses, especialmente debido a las actividades de Zapatero y a las declaraciones de Pedro Sánchez.
A la reunión acudió también el secretario de Estado y director de la Oficina de Asuntos Económicos y G20 en la presidencia del Gobierno, Manuel de la Rocha. Tanto él como el resto de los implicados están viendo un hecho inédito en España: la falta de un embajador estadounidense, algo que refleja la escasa importancia que le dan a nuestro país y que no había ocurrido ni con Franco.
El embajador ni está ni se le espera (aún no aparece ni en los procedimientos previos a que lo aprube el Senado). Lo que sí ha nombrado Estados Unidos ha sido un agregado comercial en nuestro país, al que, según estas mismas fuentes, ya han pedido audiencia una buena cantidad de empresas españolas para decirle que no tienen nada que ver con lo que Sánchez está diciendo estos días.
A pesar de ello, es de esperar que las declaraciones anti-Trump y pro Palestina de Sánchez traigan consecuencias para la actividad de las empresas españolas en Estados Unidos. La mejora en las relaciones se ve casi imposible a día de hoy, y sigue empeorando por las recientes declaraciones de Sánchez sobre Israel.
Una situación que viene de lejos
Como ya contábamos en este artículo, el Gobierno de Sánchez no era bien visto en Estados Unidos incluso antes de que Trump ganara las elecciones. La cercanía del presidente del Gobierno con la causa palestina, el soporte a Hamás y Hezbolá, el apoyo a China por encima de Estados Unidos y la connivencia con los regímenes de izquierdas y antiamericanos de Iberoamérica son muy mal vistos por los asesores de Trump desde hace tiempo.
Por estos motivos y por los aranceles no es de extrañar que estén inquietas las 10.000 empresas españolas que exportan servicios a Estados Unidos.