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¿Está cerca el fin de la crisis de vivienda? Esto es lo que depara 2026 al mercado inmobiliario

Los precios seguirán creciendo, aunque a un ritmo más moderado, pero el alquiler sale peor parado

La falta de oferta y el exceso de demanda ha provocado un incremento en los precios que dificultan cada vez más el acceso a una vivienda, tanto de compra como de alquiler. Pese a ello, el mercado residencial español finalizará el año con un notable dinamismo, hasta el punto de que las compraventas podrían superar las 780.000 operaciones. Así, como el ejercicio podría cerrar con alrededor de 480.000 hipotecas formalizadas, según calculan los expertos.

Esto puede llevar a pensar a muchos que el fin de la crisis de la vivienda está cerca, pero nada parecido a la realidad. De cara a 2026, el acceso a la vivienda seguirá siendo uno de los principales desafíos sociales y económicos de los españoles. Y es que, aunque la actividad de la construcción podría crecer cerca de un 10 %, según un estudio de la financiera Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), se seguirá lejos de cubrir el déficit estructural de vivienda, que el Banco de España cifra en 700.000 viviendas.

Los precios seguirán creciendo, aunque a un ritmo más moderado. En términos generales se estima un incremento del 5 % al 8 %. Las mayores subidas se verán en Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga, así como en zonas costeras de fuerte demanda internacional y en municipios bien conectados con capitales.

El alquiler sale peor parado. Sus precios aumentarán entre un 7 % y un 10 %. Según la entidad financiera, las mayores tensiones se concentrarán en las áreas donde la oferta es más escasa. Esta subida se explica por la reducida proporción de viviendas disponibles unidas al aumento de ciudadanos residiendo en régimen de alquiler, que alcanza máximos históricos del 20 %, la elevada rotación, la selección cada vez más estricta de inquilinos, la escasa producción de alquiler asequible o la presión de la demanda juvenil, la inmigración y la movilidad laboral.

La compra de vivienda por parte de extranjeros seguirá creciendo y diversificándose con compradores procedentes de países nórdicos, Estados Unidos, Hispanoamérica y Francia. Aunque británicos y alemanes continuarán liderando el mercado.

La combinación de todos estos factores seguirá desplazando la demanda hacia ciudades medianas y municipios periféricos. «Este movimiento impulsará un cambio en los patrones de movilidad residencial y favorecerá la dinamización de nuevos polos urbanos», alertan desde UCI.

La solución sigue siendo la misma: la necesidad de impulsar políticas que aumenten la oferta, tanto en compraventa como en alquiler, para contener la escalada de precios prevista. «Es necesaria la colaboración público-privada. Sin alianzas y medidas decididas para actuar sobre la oferta no habrá suficiente vivienda, ni esta será asequible ni social», considera Lorena Zenklussen, directora comercial de financiación hipotecaria en UCI.

¿Qué pasa con las hipotecas?

Aunque la falta de stock impedirá crecimientos de dos dígitos, en 2026 podrían superarse las 500.000 hipotecas. El incremento rondará el 5 %, acompañado de una reactivación del crédito a promotores por parte de la banca.

El euríbor se mantendrá en un rango de 2 % a 2,5 %. Las hipotecas fijas y mixtas seguirán siendo las más demandadas, mientras que las variables quedarán reservadas a perfiles con alta solvencia y a operaciones de financiación a más corto plazo, en torno a 15 años.

Si bien, «la estabilidad de los tipos de interés apunta al posible fin de la guerra de precios en la banca, lo que se traducirá en un ligero encarecimiento de las hipotecas», asegura José Manuel Fernández, subdirector general de UCI.