La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso
Madrid sigue siendo la región más competitiva económicamente de España
La competitividad de las comunidades autónomas sigue estancada y apenas ha crecido un 2 % en 2024, en línea con la evolución media del periodo 2008-2024, aunque evidenciando una «progresiva desaceleración, una vez superadas buena parte de las perturbaciones que han afectado en los últimos ejercicios a estas cifras». Además, se han reducido las brechas existentes entre las regiones en la última década.
Así se desprende de la novena edición del Informe de la Competitividad Regional en España 2025 presentado esta semana por el Consejo General de Economistas de España (CGE). Este índice no mide el crecimiento del PIB, sino que tiene en cuenta siete ejes competitivos que permiten identificar las fortalezas y debilidades competitivas: entorno económico, capital humano, mercado de trabajo, entorno institucional, infraestructuras básicas, eficiencia empresarial e innovación.
La Comunidad de Madrid, Navarra y el País Vasco encabezan este índice. Las dos primeras tuvieron una buena puntuación en todos los ejes, y País Vasco flojeó en el eficiencia empresarial.
Cataluña se mantiene en el siguiente escalón como única integrante del nivel de competitividad media-alta. Sus puntos débiles han sido el entorno económico, las infraestructuras básicas y la eficiencia empresarial.
El grupo de regiones con nivel competitivo relativo medio-ajo lo forman La Rioja, Galicia, Castilla y León, Cantabria y Principado de Asturias, que progresa desde el nivel bajo. En este grupo las dos primeras escalan una posición en detrimentos de Cantabria y Castilla y León.
Por último, el grupo de competitividad baja está integrado por la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana, que intercambian sus posiciones, Castilla-La Mancha, Canarias, Islas Baleares, Andalucía y Extremadura.
El incremento en Extremadura, Andalucía y Comunidad Foral de Navarra fue «particularmente intenso» en 2024, mientras que el Principado de Asturias, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, Comunidad de Madrid, País Vasco y La Rioja experimentan crecimientos en el entorno de la media. En Aragón, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Región de Murcia no se aprecian cambios reseñables en el último año, y solo se reduce en Islas Baleares, Canarias y Cantabria.
Todos los ejes, excepto el referido a la eficiencia empresarial contribuyen positivamente al crecimiento del ICREG. Este tan solo se valora de manera positiva en Madrid y Navarra.
En opinión del presidente de la entidad, Miguel Ángel Vázquez Taín, «el entorno general se caracteriza por un sólido crecimiento económico, apoyado en el dinamismo de la demanda nacional y en la aportación positiva de la demanda externa, gracias al fuerte impulso del turismo». No obstante, Vázquez Taín ha manifestado que «es preocupante la atonía de las exportaciones de bienes».
Para terminar, el presidente de los economistas ha destacado que «pese a persistir considerables diferencias entre regiones a lo largo de los últimos 15 años, la convergencia competitiva regional es una realidad que debe animar a todos los agentes implicados a perseverar en este objetivo».