Fedea aboga por avanzar hacia un IRPF «lineal» con uno o dos tipos marginales
Reduciría los costes de eficiencia asociados a tipos marginales altos y refuerce la fortaleza del impuesto frente a la inflación
La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha abogado este lunes por una reforma del IRPF que avance hacia un impuesto lineal o pseudolineal, lo que implicaría sustituir su estructura actual por otra con uno o dos tipos marginales que se apliquen sobre la totalidad de la renta.
De acuerdo a algunas metodologías, ese tipo único para el caso español podría ser del 29,9 %, con un mínimo vital de 10.500 euros, según recoge el documento Reflexiones sobre el sistema fiscal español publicado este lunes por Fedea.
En estas reflexiones, el catedrático José Félix Sanz defiende la necesidad de abordar una reforma del sistema fiscal español ante un entorno de «expansión sostenida» del gasto público, mayor dependencia de la deuda y «ausencia de reglas presupuestarias efectivas». Así, el catedrático aboga por fortalecer el marco de reglas fiscales y el papel de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), trasladando el proceso de designación de su presidente y la rendición de cuentas al Parlamento.
Al mismo tiempo, subraya la necesidad de abordar el impacto del gasto en pensiones la estabilidad presupuestaria, para lo que propone reintroducir mecanismos que ajusten la edad efectiva de jubilación, la cuantía inicial de la pensión y su revalorización a la evolución demográfica y financiera del sistema.
Por lo que respecta a una eventual reforma fiscal, el documento pone el foco en los grandes impuestos –IRPF, IVA, impuesto de sociedades e impuestos especiales–, ya que son los que producen el 95 % de la recaudación. Su propuesta para el IRPF consiste en avanzar hacia un impuesto «lineal o pseudolineal» con uno o «como máximo» dos tipos marginales que, sin afectar a la recaudación, reduzca los costes de eficiencia asociados a tipos marginales altos y refuerce la fortaleza del impuesto frente a la inflación.
Este nuevo impuesto se complementaría con un tipo único en el impuesto de sociedades, sin importar el tamaño de la empresa, y otros ajustes como la actualización de las tablas de amortización.
Otra de las grandes propuestas del documento pasa por desplazar la carga tributaria desde las cotizaciones sociales y los impuestos directos hacia los impuestos indirectos sobre el consumo, como el IVA y los impuestos ambientales. Para el caso concreto del IVA, el catedrático propone minimizar el número de bienes y servicios sujetos al tipo reducido.