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La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.EP

El Gobierno propone subir el SMI en 37 euros mensuales, hasta los 1.221 euros para que no pague IRPF

Esto sería un 3,1 % más que en 2025 y tendría efecto retroactivo desde el 1 de enero

El Ministerio de Trabajo ha propuesto este miércoles a los agentes sociales –sindicatos y patronal– subir el salario mínimo interprofesional (SMI) un 3,1 % para 2026. Esto se traduce en 37 euros más al mes, hasta 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas con efecto retroactivo desde el 1 de enero.

Este incremento se corresponde con la más baja de las dos opciones planteadas por el comité de expertos, ya que su objetivo es que continúe exento de tributación en el IRPF. De hecho, tal y como ha indicado el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, es algo que ya ha sido aceptado por parte de Hacienda, desde donde están estudiando como evitar esta retención. Aunque la fórmula esperable sería que se prorrogue y amplíe la deducción ya existente.

Los agentes sociales estudiarán ahora esta propuesta que se les ha trasladado a primera hora de este miércoles. De momento, el número dos de Trabajo no ha recibido de su parte «ni un sí ni un no». Y es que lo que pide cada uno es muy dispar.

Por un lado, los sindicatos solicitaron una subida del 7,5 % hasta los 1.273 euros al mes. Algo que en ningún momento se ha planteado el Gobierno, ya que la otra recomendación que fue dada por el órgano que asesora a Trabajo era incrementar un 4,7 %, si finalmente se tenía que tributar por ello. Por otro lado, la propuesta de la patronal –CEOE y Cepyme– era mucho menor, ya que planteaban una subida de hasta el 1,5 %, lo que suponía alcanzar los 1.202 euros brutos al mes, y no exentos de tributación al IRPF.

El objetivo de la cartera dirigida por Yolanda Díaz es conseguir que la patronal se sume al acuerdo, y no pactar unilateralmente entre el Ejecutivo y organizaciones sindicales como pasó en los últimos cuatro años. Por ello se ha comprometido a empezar a estudiar «seriamente» fórmulas para relajar las normas de desindexación de la contratación pública, para que se puedan trasladar a los precios de los contratos públicos las subidas del SMI, una demanda histórica de la patronal, pero que también respaldan CCOO y UGT y el propio Ministerio de Trabajo.

«No tiene mucha lógica que las subidas del salario mínimo interprofesional no puedan ajustar los precios de licitación en los contratos, es decir, que sectores muy importantes para la economía del país, sectores auxiliares como la limpieza o la seguridad privada, que esas empresas tengan la capacidad de trasladar al precio de los contratos públicos algunas de las subidas laborales. Digo algunas, no en términos generales. Esto es algo que nos vienen reclamando los interlocutores sociales de manera unánime», ha explicado Pérez Rey.

Aunque en el encuentro de este miércoles no se ha abordado la reforma de las reglas de compensación y absorción salarial, Trabajo tiene como objetivo estudiar la forma de evitar que los complementos absorban esta subida salarial y que el incremento solo afecte al sueldo base. Para ello tendrá que aprobar un decreto ley en el que se cambie la estructura de este salario, y que tendrá que contar con el visto bueno del Congreso.