Contenedores chinos
China cerró 2025 con un superávit comercial récord de 1,02 billones, a pesar de los aranceles de Trump
Las exportaciones chinas hacia EE.UU. bajaron un 20 % y pasaron a representar el 11 % del total, frente al 14,5 % en 2024
La balanza comercial de China despidió 2025 con un desequilibrio positivo récord de 1,189 billones de dólares (1,02 billones de euros), lo que representa un incremento del 19,8 % respecto del dato de 2024 y la primera vez que el superávit comercial gigante asiático supera el billón de dólares, a pesar del hundimiento del comercio con Estados Unidos tras las tensiones desatadas entre ambos países a raíz de la imposición por Washington de aranceles a los productos chinos y las represalias implementadas por Pekín.
Durante el pasado ejercicio, marcado por las tensiones arancelarias entre las dos mayores economías mundiales, las exportaciones chinas sumaron un total de 3,77 billones de dólares (3,23 billones de euros), un 3,2 % más que en 2024, mientras que las importaciones se mantuvieron estables en unos 2,58 billones de dólares (2,21 billones de euros).
Solo en el mes de diciembre, las ventas de China al exterior alcanzaron los 357.780 millones de dólares (306.907 millones de euros), un 6,6 % más que en el mismo mes de 2024, mientras que las compras chinas aumentaron un 5,7 % interanual, hasta 243.640 millones de dólares (208.996 millones de euros). De este modo, el superávit comercial de diciembre ascendió a 114.140 millones de dólares (97.910 millones de euros).
Entre los principales socios comerciales de China, a lo largo del año pasado las exportaciones del gigante asiático hacia Estados Unidos se hundieron un 20 % anual, hasta 420.050 millones de dólares (360.322 millones de euros), mientras que las compras de productos estadounidenses sumaron 139.697 millones de dólares (119.833 millones de euros), un 14,6 % menos.
De hecho, según los datos proporcionados por la Administración General de Aduanas de China, el peso de las exportaciones del gigante asiático hacia EE.UU. cayó el año pasado al 11,1 % del total, frente al 14,5 % que representó en 2024.
En el caso de la Unión Europea, las exportaciones chinas crecieron un 8,4 % en 2025, hasta 559.949 millones de dólares (480.329 millones de euros), pero las importaciones desde los Veintisiete disminuyeron un 0,4 %, hasta 268.169 millones de dólares (230.038 millones de euros).
De su lado, las ventas de China a los países de ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) alcanzaron el año pasado los 665.215 millones de dólares (570.627 millones de euros), un 13,4 % por encima del dato de 2024, mientras que las importaciones sumaron 389.431 millones de dólares (334.057 millones de euros), un 1,6 % menos.
«Cabe señalar que algunos países politizan los asuntos económicos y comerciales, utilizando diversos pretextos para restringir las exportaciones de productos de alta tecnología a China; de lo contrario, importaríamos más», señaló Wang Jun, viceministro de la Administración General de Aduanas de China, en declaraciones recogidas por Financial Times en velada referencia a las trabas comerciales implementadas por EE.UU., que habrían contribuido a engordar el superávit comercial chino.
A este respecto, Lynn Song, economista jefe para China de ING Economics, destaca que el superávit comercial de China en 2025 «habría sido equivalente al de una de las 20 principales economías mundiales en 2024», añadiendo que el impulso de la demanda externa fue un importante motor del crecimiento económico en 2025 y ayudará al país a alcanzar su objetivo de crecimiento de alrededor del 5 %.
No obstante, el experto cuestiona cuánto tiempo este motor de crecimiento podrá seguir siendo el principal impulsor de la expansión de China, puesto que, si bien las empresas chinas son cada vez más competitivas a nivel mundial y en todos los niveles de la escala de valor añadido, por otro lado «existe un creciente proteccionismo comercial a nivel mundial».
En este sentido, recuerda que los aranceles estadounidenses a China han provocado una caída abrupta de las exportaciones, compensada en 2025 por el resto del mundo, aunque cada vez más economías están empezando a aumentar los aranceles a China, como lo ha hecho México y la UE ha amenazado con hacerlo.
Ante esta situación, concluye Song, Pekín se ha centrado en promover la demanda interna como motor del crecimiento futuro, pero este proceso llevará tiempo.