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Imagen del Alvia siniestrado en Adamuz.

Imagen del Alvia siniestrado en Adamuz.El Debate

Tragedia ferroviaria

La llamada entre Atocha y el Alvia: «Tengo sangre en la cabeza, no sé si voy a poder llegar»

Esta filtración se suma a la desvelada horas antes entre el centro de mando de Atocha y el conductor del Iryo

Apenas unas horas después de que se desvelaran los audios entre el centro de mando de Adif en Madrid y el tren Iryo que descarriló en Adamuz, El País ha publicado también la conversación entre el puesto de mando de Atocha y el tren Alvia, que impactó con el Iryo al descarrilar.

Según relata este medio, cuando el centro de control comprobó que el Alvia se había detenido, intentó contactar en dos ocasiones con su maquinista, sin obtener respuesta. El conductor ya había fallecido como consecuencia del choque, extremo que en ese momento aún se desconocía en Atocha. Ante la falta de contacto, un técnico recurrió a la interventora del tren, quien tampoco era consciente de la muerte del maquinista.

Durante la llamada, la interventora describe la situación mientras se desplaza por el convoy en busca de la cabina: «Tengo un golpe en la cabeza también. Tengo sangre en la cabeza. No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista», explica, en una conversación marcada por la confusión y el caos de los primeros minutos tras el accidente.

Esta comunicación se produjo de forma paralela a la que mantenía otro técnico del centro de mando con el maquinista del Iryo. En esa conversación, el conductor del tren italiano informó inicialmente de lo que creía que había sido un «enganchón» y, minutos después, alertó de que se trataba de un descarrilamiento y de que su convoy estaba invadiendo la vía contigua, solicitando la suspensión inmediata del tráfico ferroviario: «Necesito que paren el tráfico en las vías urgentemente, por favor».

Las grabaciones revelan que ambas llamadas se solaparon en el tiempo y que la información no se cruzó entre los distintos operadores, lo que explica que durante varios minutos el centro de control no tuviera una visión completa de la gravedad del siniestro.

Conversación Atocha - Alvia

—Hola, buenas. Dígame.

—Hola, buenas tardes, ¿me escuchas?

—Sí, le escucho, dígame.

—Oye, te llamo aquí de puesto de mando de Atocha. Estoy intentando llamar al maquinista y no consigo hablar con él, mira a ver si te puedes pasarle…

—Tengo un golpe en la cabeza también. Tengo sangre en la cabeza.

—¿Qué, perdona?

—Y no… Que yo soy la interventora y también he tenido un golpe en la cabeza. Tengo sangre en la cabeza. No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista. Voy a hablar al maquinista.

—Vale, ¿tienes el teléfono por un casual del maquinista?

—Voy a ver si puedo ver al maquinista o llamarlo.

—Perdona, dime, dime.

—Que voy a intentar ir a la cabina.

—Vale, ¿cómo está la… ¿Cómo está? ¿Cómo está el material?

—Tengo un golpe en la cabeza con sangre.

—Sí, sí, sí, me lo has dicho.

—¿Cómo se ha quedado el tren? ¿Cómo está?
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