Fundado en 1910

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente.EP

Sabotajes, vandalismo o Talgo: el rosario de excusas de Óscar Puente para eludir responsabilidades

El ministro ha atribuido los fallos del sistema a razones externas mientras los expertos advierten del deterioro de la infraestructura y el déficit de inversión

Ha pasado ya una semana del trágico accidente de Adamuz y los expertos sitúan en la rotura de una soldadura en la vía el origen del siniestro en el que murieron 45 personas. Óscar Puente, sin embargo, sigue sin descartar otras hipótesis que alejen el foco de las infraestructuras. Desde su llegada al Ministerio de Transportes, el ministro ha encontrado responsables externos para justificar los problemas del sistema ferroviario, desde fallos del material rodante hasta actos de sabotaje, vandalismo o factores climáticos.

Nada más asumir el Ministerio, el 21 de noviembre de 2023, Puente prometió que 2024 sería «un año de avances para el ferrocarril en España» gracias a los trenes Talgo 106 Avril, destinados a reforzar la alta velocidad en Galicia y Asturias. Estos llegaron mal y tarde, y desde su entrada en servicio acumulan han sido protagonistas de cientos de incidencias

Tras el incendio en la cabina de un tren que cubría el trayecto Cáceres-Madrid en febrero de 2024, el ministro llegó a afirmar que «hay que acostumbrarse» a este tipo de sucesos porque son «incidencias normales». «Estamos estirando el material ferroviario todo lo que podemos y eso tiene sus consecuencias», explicó, recordando que no se renovaban trenes de Cercanías desde 2008 ni de alta velocidad desde 2010.

Cuando los incidentes comenzaron a multiplicarse, el foco se trasladó a Talgo. Durante el verano de 2024, una cadena de averías dejó a miles de pasajeros atrapados en trenes sin aire acondicionado en plena ola de calor. Renfe acabó exigiendo a la compañía 116 millones de euros por los retrasos y forzó el cese de su responsable de mantenimiento.

Pese a ello, el ministro ha insistido reiteradamente en que España cuenta con «uno de los mejores servicios ferroviarios del mundo». En una comparecencia en el Senado en agosto de 2024 llegó a afirmar que «nunca ha habido un mejor servicio ferroviario que el que se presta en España en este momento». Meses después, en el Congreso, defendió que la puntualidad del sistema solo era superada por Suiza.

Sabotajes, vandalismo…

Cuando los incidentes se han producido en tramos donde no operan los S106, el ministro ha apuntado a otras causas. En Cataluña habló de un nivel de vandalismo «anormalmente alto» y cuestionó el papel de los Mossos d’Esquadra. En otras ocasiones, culpó a los pasajeros de agravar los retrasos por saltar a las vías.

Tras un robo de cobre que acabó afectando a más de 10.000 viajeros, Puente aseguró que se trataba de un «sabotaje» deliberado.

En su comparecencia de agosto de 2024 llegó incluso a mencionar el cambio climático, los arrollamientos y la meteorología como motivos de los retrasos.

El «ministro tuitero»

En paralelo a los incidentes, Puente ha mantenido una intensa actividad en redes sociales. El Gobierno de la Comunidad de Madrid le bautizó como el «ministro tuitero» tras publicar hasta 18 mensajes en un solo día sin mencionar la crisis de Cercanías.

Su enfrentamiento con las operadoras privadas Ouigo e Iryo prácticamente se retransmitió a través de X, con amenazas de denuncias ante la CNMC. También señaló a Francia por obstaculizar la llegada de los AVE españoles a París, pese a las facilidades concedidas a SNCF para operar en España.

Un problema de inversión

Pero si hay un asunto que Puente procura evitar siempre que puede es el de las infraestructuras. Cuando no puede esquivarlo, el ministro insiste en que el déficit de inversión se arrastra de etapas anteriores a la llegada de Pedro Sánchez a Moncloa.

Un estudio de Seopan publicado en mayo de 2025 situó el déficit de inversión ferroviaria en 51.000 millones de euros. Los sindicatos ferroviarios, por su parte, han alertado reiteradamente del mal estado de las vías y llegaron incluso a pedir una reducción de la velocidad del AVE por motivos de seguridad.

Adamuz, el fin del relato

Con Adamuz, sin embargo, la situación es distinta. La gravedad del accidente ha situado el foco sobre el ministro, cuyo futuro depende en gran medida de que no estén envueltas las infraestructuras, pero los expertos de la CIAF que están investigando el accidente apuntan a una rotura de la soldadura como causa del descarrilamiento inicial.

Puente, al respecto, defiende de que se trata de un defecto «súbito» que «no dio la cara» y ha evitado relacionarlo con el estado de la vía. Tampoco ha descartado que se trata de un sabotaje o de un fallo en el Iryo, aunque las excusas van menguando con el paso de los días.

Su actitud también ha cambiado. Si, tras el accidente, el ministro intentó mostrar una imagen más moderada y empática, no tardó en volver al choque dialéctico en las redes al anunciar que «cada día» se encargaría de desmentir los «bulos» publicados por la prensa. Como en la fábula del escorpión y la rana, Puente no puede evitar ir en contra de su naturaleza.