Dos aviones parados en el aeropuerto
Ciencia
El invento revolucionario de la NASA que podría transformar la aviación comercial
En los últimos días, la agencia espacial completó con éxito una prueba de un diseño que podría hacer que los aviones del futuro sean más eficientes
La aviación comercial consume enormes cantidades de combustible cada año. Tal como detalla el Grupo de Acción del Transporte Aéreo (ATAG por sus siglas en inglés), solamente en el año 2023 se utilizaron alrededor de 348.750 millones de litros de combustible en vuelos comerciales.
Este gran gasto conlleva impactos ambientales de especial relevancia, como la liberación de dióxido de carbono (CO2). De igual manera, los motores de aviones emiten óxidos de nitrógeno –así como otras partículas– que pueden empeorar la calidad del aire. Frente a estos desafíos, la industria lleva explorando durante años los combustibles de aviación sostenibles que puedan reducir las emisiones de CO2.
Es aquí donde entra en juego la NASA. En los últimos días, la agencia espacial completó con éxito una prueba de un diseño que podría hacer que los aviones del futuro sean más eficientes al mejorar el modo en que el aire fluye a través de la superficie de un ala, ahorrando combustible y dinero.
Esta tecnología, denominada Flujo Laminar Natural Atenuado por Flujo Cruzado (CATNLF), alcanzó el pasado 12 de enero velocidades superiores a los 230 kilómetros por hora, lo que marca su primer gran hito. El modelo, similar a una aleta montada bajo los aviones de la agencia, mide aproximadamente unos 90 centímetros y está montada de manera vertical.
El modelo de prueba de flujo laminar natural atenuado por flujo cruzado de la NASA se monta debajo del avión de investigación F-15 de la agencia antes de la prueba de rodaje a alta velocidad del diseño
El principal objetivo del proyecto CATNLF es el de aumentar un fenómeno conocido como flujo laminar y reducir la resistencia del viento, también conocida como arrastre. De hecho, tal como revela un estudio de la agencia, la aplicación de esta ala en una aeronave grande podría generar un ahorro anual de combustible de hasta un 10 %.
«Incluso pequeñas mejoras en la eficiencia pueden resultar en reducciones significativas en el consumo de combustible y las emisiones de las aerolíneas comerciales», detalló Mike Frederick, investigador principal del CATNLF en el Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA en Edwards, California.
Para llegar a estos datos, recortar la resistencia aerodinámica es clave para mejorar la eficiencia. Durante el vuelo, se forma una fina capa de aire, conocida como capa límite, muy cerca de la superficie de la aeronave. En esta zona, la mayoría de las aeronaves experimentan una mayor fricción, también conocida como flujo turbulento, donde el aire cambia bruscamente de dirección. Estos cambios bruscos aumentan la resistencia aerodinámica y el consumo de combustible.
Por su parte, el CATNLF aumenta el flujo laminar, o el movimiento suave del aire, dentro de la capa límite, provocando una aerodinámica más eficiente y, por consiguiente, una menor fricción y un menor consumo de combustible.
«Se espera que en las próximas semanas, CATNLF comience su primer vuelo, dando inicio a una serie de vuelos de prueba diseñados para evaluar el rendimiento y las capacidades del diseño en vuelo. De cara al futuro, el trabajo de la NASA en CATNLF podría sentar las bases para viajes aéreos comerciales más eficientes y algún día podría ampliar capacidades similares al vuelo supersónico, mejorando la eficiencia del combustible a velocidades aún más altas», concluye la agencia.