El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo
El 42 % de los fondos europeos sigue sin ejecutarse a unos meses de su cierre
Más de 270.000 millones de euros del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia permanecen pendientes de desembolso hasta finales de 2026
A pocos meses de que finalice el programa NextGenerationEU, casi la mitad de los fondos europeos siguen sin utilizarse. En concreto, el 42 % de los recursos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) permanece pendiente de ejecución, lo que equivale a más de 270.000 millones de euros por desembolsar hasta finales de 2026, según el último análisis de la aseguradora de crédito Coface.
La Comisión Europea movilizó en 2021 un total de 806.900 millones de euros, de los que 650.000 millones se destinaron al MRR para financiar proyectos vinculados a la transición ecológica, la digitalización y las reformas estructurales. Sin embargo, los retrasos en la absorción de los fondos están poniendo en riesgo tanto el crecimiento económico a corto plazo como el impacto previsto a largo plazo.
Las previsiones actuales de crecimiento del PIB de la Unión Europea se sitúan en el 1,5 % para 2025 y el 1,4 % para 2026, cifras inferiores a las contempladas cuando se diseñó el programa. Según las estimaciones recogidas en el informe, el crecimiento anual de la UE podría haber sido, de media, un 0,4 % mayor entre 2020 y 2030 si los fondos se hubieran utilizado íntegramente.
Aunque países como Grecia, Croacia, Italia o Portugal han avanzado con mayor rapidez en los desembolsos, su impacto se está viendo limitado por los cuellos de botella administrativos y la capacidad de ejecución de muchos Estados miembros. A ello se suman los cambios de contexto derivados de la guerra en Ucrania, la crisis energética y el repunte de la inflación, que han ralentizado la puesta en marcha de proyectos.
«Más allá de las cantidades sin precedentes del plan de recuperación europeo, lo que marca la diferencia es su ejecución. La infrautilización o la mala asignación de los fondos –a través de proyectos de inversión y reforma– comprometería su potencial para estimular el crecimiento a corto y largo plazo en un entorno fiscal ya de por sí restringido», señala Laurine Pividal, economista de Coface para el sur de Europa.
En el caso de España, el informe destaca que el Gobierno ha anunciado que renunciará a 67.000 millones de euros de los 83.000 millones disponibles al considerar que su mejora del perfil crediticio le permite financiarse en los mercados en condiciones más favorables. Esta decisión reduce el volumen total de recursos europeos que finalmente se canalizarán hacia la economía española.
De cara al periodo posterior a 2026, Coface apunta que el fin del NextGenerationEU podría verse parcialmente compensado por otros instrumentos europeos, como los préstamos SAFE del programa Readiness 2030, orientados principalmente al sector de defensa. No obstante, ante su alcance más limitado y su carácter sectorial, se prevé un efecto sensiblemente inferior al del plan de recuperación diseñado tras la pandemia.