La sangría de la industria: mejor marcharse a la India que seguir asfixiada en Europa
El continente está exportando no solo sus emisiones, sino su Producto Interior Bruto, en dirección a Asia y a Estados Unidos
Planta química de Repsol en Tarragona
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, no es de los que se muerden la lengua. Alto y claro, acaba de volver a reprochar a Bruselas sus errores a la hora de imponer la transición ideológica «desde la ideología y no desde la tecnología».
Químico e ingeniero de formación, el directivo de Repsol puede hablar con la autoridad de ser no solo uno de los principales empresarios de su sector, sino también de haber conocido dentro la política. Y, a su juicio, es la política la que está dañando a la industria europea, antaño nuestro motivo de orgullo.
«Las industrias están cerrando y yéndose a la India», trasladó Imaz, empujadas fuera de nuestras fronteras por medidas como los derechos de emisiones de CO₂. El resultado: el continente está exportando no solo sus emisiones, sino su Producto Interior Bruto, en dirección a Asia, mientras se aleja cada vez más de Estados Unidos.
La industria europea se desangra a marchas forzadas. El ejemplo más visible es el automóvil, que ha encajado muy malamente en los últimos años los vaivenes sobre el futuro del motor de combustión. Pero el verdadero drama está en sectores como el químico, golpeado no solo por las normativas, sino también por el alto precio de la luz y la competencia asiática.
Desde 2022, los cierres de plantas químicas han supuesto que Europa pierda el 9 % de su capacidad productiva, como lamenta la patronal Feique. El sector mantuvo este miércoles una reunión con Von der Leyen, en el marco de la Cumbre de la Industria en Amberes, exigiendo «pasar del análisis a la acción ante el deterioro acelerado de la competitividad industrial que sufre Europa».
Las recetas ya se conocen: las plasmó Mario Draghi en un informe que, parafraseando a Imaz, todo el mundo ha leído, pero año y medio después nadie está siguiendo. Ya saben lo que se viene si el paciente no se toma la medicina.