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Varias personas son atendidas en la Agencia Tributaria para presentar la declaraciónCarlos Lujan / Europa Press

Declaración de la Renta 2025-2026

Las claves de la nueva declaración de la Renta: lo que cambia este año

Una de las modificaciones más llamativas afecta directamente a los inversores con grandes patrimonios

La campaña correspondiente al ejercicio fiscal del año anterior arrancará el 8 de abril y se extenderá hasta el 30 de junio de 2026. Durante dicho periodo, los contribuyentes podrán rendir cuentas con la Agencia Tributaria a través de internet. Quienes prefieran la atención telefónica podrán solicitar cita previa a finales de mayo, mientras que la asistencia presencial en oficinas comenzará el 1 de junio.

En este sentido, una de las modificaciones más llamativas afecta directamente a los inversores con grandes patrimonios. Hacienda ha modificado los tramos del impuesto sobre el ahorro, añadiendo un nuevo escalón en la parte más alta.

Las ganancias patrimoniales o los dividendos que superen los 300.000 euros anuales tributarán ahora a un 30 %. Los escalones inferiores se mantienen igual, arrancando en un 19 % para las ganancias de hasta 6.000 euros.

Por otro lado, el Gobierno ha consolidado la exención total para los trabajadores que perciban el salario mínimo interprofesional (SMI). Las personas con ingresos anuales inferiores a 16.576 euros no tendrán la obligación de presentar la declaración. Asimismo, se ha diseñado una deducción de hasta 340 euros para aligerar la carga fiscal de aquellos empleados cuyos sueldos superen ligeramente dicho umbral.

Ayudas exentas y deducciones verdes

Las ayudas económicas percibidas por los afectados de la DANA y los incendios forestales quedan completamente exentas de tributar. En el apartado de la sostenibilidad, los ciudadanos podrán seguir deduciéndose parte del coste por instalar puntos de recarga, comprar vehículos eléctricos o realizar obras de mejora energética en sus viviendas habituales.

El paro ya no obliga a declarar

Hasta hace muy poco, cualquier persona que cobrara el paro estaba obligada a declarar. La nueva normativa elimina tal exigencia. A partir de ahora, los desempleados solo rendirán cuentas si superan los límites económicos generales.

Paralelamente, la administración vigilará más de cerca los cobros digitales de los negocios, obligando a los bancos a reportar todos los ingresos profesionales recibidos por el móvil, dejando libres los envíos entre particulares para compartir gastos menores.