Varias personas son atendidas en la Agencia Tributaria para presentar la declaración
Declaración de la Renta 2025-2026
Declaración de la Renta 2025-2026: estas son las retenciones en el sueldo según cada tramo de IRPF
El sistema incorpora reducciones específicas para los rendimientos del trabajo en rentas situadas por debajo de los 20.000 euros
El sistema de retenciones del IRPF para la campaña 2025-2026 funciona bajo el principio de progresividad, lo que implica que la carga fiscal se distribuye de forma escalonada según el volumen de ingresos anuales. Hacienda no aplica un porcentaje único a la totalidad del salario, sino que divide la renta en diferentes tramos, gravando cada parte con un tipo impositivo creciente.
Para este ejercicio, la estructura estatal comienza con un gravamen del 19 % para los primeros 12.450 euros y asciende progresivamente hasta el 47 % para las rentas que superan los 300.000 euros. Esta metodología asegura que un aumento de sueldo nunca resulte en un salario neto inferior, ya que los porcentajes más elevados solo afectan al dinero que excede el límite del tramo anterior.
Una de las claves fundamentales para comprender la nómina actual es el mínimo exento de retención, que se sitúa en 15.876 euros anuales para contribuyentes sin hijos. La cifra ha cobrado especial relevancia en 2026 para proteger el poder adquisitivo de quienes perciben el Salario Mínimo Interprofesional, garantizando que el incremento de los sueldos más bajos no sea absorbido por los impuestos.
Además, el sistema incorpora reducciones específicas para los rendimientos del trabajo en rentas situadas por debajo de los 20.000 euros, lo que suaviza la transición hacia los tramos intermedios de la tabla impositiva.
Tramo estatal y tramo autonómico
El cálculo final de lo que se detrae de cada sueldo es la combinación del tramo estatal y el tramo autonómico, el cual puede variar significativamente dependiendo de la comunidad autónoma de residencia. Regiones como Madrid o Andalucía han implementado medidas de deflactación para ajustar sus escalas a la inflación, permitiendo que las retenciones sean ligeramente menores en comparación con otras zonas del país.
Resulta esencial que el trabajador revise que su empresa aplica correctamente estas variables, considerando tanto su situación familiar como el lugar donde tributa, para evitar desajustes que obliguen a realizar pagos adicionales o a esperar devoluciones extensas al presentar la declaración definitiva.