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Así se ha hundido la puntualidad de RenfeÁngel Ruiz

Los gráficos que muestran cómo se ha hundido la puntualidad de Renfe tras el accidente de Adamuz

Solo un 24 % de los trenes llegaron en hora o con un retraso inferior a los cinco minutos tras el accidente ferroviario del 18 de enero

El accidente de Adamuz (Córdoba) y las sucesivas limitaciones de velocidad en varios puntos de distintas líneas se puede decir que ha cambiado la definición de la alta velocidad ferroviaria española. Y es que desde el trágico accidente ferroviario, la puntualidad se ha desplomado a cifras inéditas.

Según el Informe mensual de puntualidad publicado por Renfe, los trenes que llegaron en hora o con un retraso inferior a los cinco minutos pasó del 80 % antes del 18 de enero, cuando tuvo lugar el trágico accidente ferroviario en el que perdieron la vida 46 personas, y otras 155 resultaron heridas, al 30 %.

Cuando Adif comenzó a poner limitaciones de velocidad, en la última semana de enero, por el estado de la infraestructura ferroviaria en distintas líneas del AVE, sobre todo en la de Madrid-Barcelona, la puntualidad se desplomó aún más, hasta el 24 % de los trenes. Si comparamos esta cifra con el año anterior, la puntualidad ha caído casi 50 puntos, ya que en el mismo periodo de 2025 solo un 30 % de los trenes llegaba con retraso.

El porcentaje es similar si tenemos en cuenta aquellos trenes que se han retrasado más de diez minutos. La semana del accidente ferroviario llegaron tarde un 21 % de los convoys, sin embargo, en la última semana de enero esa cifra se incrementó al 72 %.

La diferencia va disminuyendo si nos fijamos en las demoras de más de 30 minutos o de más de una hora, aunque es cierto que el porcentaje sigue siendo elevado. En el primer caso, antes del 18 de enero, solo un 4 % de los trenes llegaban con ese retraso, un porcentaje que aumenta hasta el 39 % en la última semana de enero. En el caso de los que tardaron más de 60 minutos, ha pasado del 1 % al 24 %

Fuentes de Renfe confirman a El Debate que estos porcentajes se han incrementado considerablemente debido a las limitaciones temporales de velocidad, las interrupciones del servicio por el accidente y el temporal que afectó a todo el país. Y que aunque son «el único operador que da esta información», esto no quiere decir que estas circunstancias les afecte solo a ellos.

Eliminación de las indemnizaciones

Ante esta situación, Renfe e Iryo se han negado a pagar por los retrasos provocados por las limitaciones de velocidad impuestas por Adif como consecuencia del mal estado de las infraestructuras. A pesar de que supone un incumplimiento de la normativa europea, el operador público señaló que los billetes adquiridos a partir del 31 de enero «no generarán derecho a indemnización».

Un mensaje iba en línea con el que lanzó Iryo dos días antes en el que aseguraba que «por lo que respecta a los billetes adquiridos a partir del 28 de enero, no se podrán considerar aplicables las políticas habituales de compensaciones por retraso».

Ouigo es el único operador ferroviario que mantiene su política de compensaciones y ofrece el reembolso del 50 % a partir de los 60 minutos de retraso, y del 100 % en caso de que la tardanza supere los 90 minutos. En el caso de que el retraso sea mayor de 30 minutos, ofrecerá un descuento del 50 % en el próximo billete.

Las asociaciones de consumidores se mostraron en contra de la decisión tomada por Renfe y por Iryo, ya que aseguran que choca frontalmente con el reglamento europeo sobre los derechos y las obligaciones de los viajeros de ferrocarril. En él se establece que la empresa no estará obligada a indemnizar si puede demostrar que el retraso se debe directamente a circunstancias extraordinarias a la explotación ferroviaria, como los fenómenos meteorológicos extremos, las catástrofes naturales graves o las crisis graves de salud pública que no hayan podido ser evitadas.

También incluye casos como «personas en la vía, robo de cables, emergencias a bordo, actuaciones policiales, sabotaje o terrorismo». Sin embargo, el texto señala que «las huelgas, las acciones y omisiones de otra empresa que utilice la misma infraestructura ferroviaria y las acciones u omisiones de administradores de infraestructuras y de estaciones no quedan cubiertas por la exención».