El plazo para completar este trámite finaliza el próximo 31 de marzo
Trámites
Cuenta atrás para algunos jubilados: deben hacer este trámite antes del 31 de marzo para no perder su pensión
Es importante que el documento original o la validación digital lleguen a la Seguridad Social dentro del periodo establecido
Disfrutar de la jubilación en el extranjero es una recompensa merecida tras años de esfuerzo, aunque conlleva una pequeña obligación que los residentes en España no conocen. El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) necesita confirmar, de forma periódica, que el beneficiario sigue con vida para mantener activo el pago de la prestación.
Concretamente, esta gestión se denomina fe de vida y es obligatoria porque la administración española carece de convenios de información automática con la mayoría de los registros civiles extranjeros.
El plazo para completar este trámite finaliza el próximo 31 de marzo, y los jubilados que no envíen su acreditación antes de ese día verán cómo su cuenta bancaria deja de recibir el ingreso mensual.
No se trata de una pérdida definitiva del derecho, pero sí de una suspensión cautelar que genera un proceso de rehabilitación lento. Además, existe una segunda convocatoria obligatoria durante todo el mes de septiembre para asegurar la continuidad de los abonos hasta el final del ejercicio.
plazos
- Entre el 1 de enero y el 31 de marzo.
- Entre el 1 y el 30 de septiembre.
La planificación de las fechas responde a una estrategia de supervisión muy precisa, aunque el sistema está a punto de evolucionar hacia una exigencia superior para todos los beneficiarios.
A partir del próximo año, el calendario obligará a los jubilados a confirmar que siguen con vida en tres momentos distintos repartidos entre los meses de enero, mayo y septiembre.
Proceso de verificación
Hoy en día, existen métodos muy sencillos para cumplir con esta regla sin necesidad de realizar grandes desplazamientos. La opción más moderna es el uso de la aplicación móvil VIVESS, que utiliza el reconocimiento facial para validar la identidad del usuario en cuestión de segundos.
Quienes opten por vías más clásicas pueden acudir a los consulados españoles o enviar un acta notarial debidamente legalizada. Lo verdaderamente importante es que el documento original o la validación digital lleguen a la Seguridad Social dentro del periodo establecido, para evitar que un simple descuido burocrático empañe la tranquilidad del retiro.