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Unrecognizable male candidate in a wheelchair entering the office for a job interview.

Durante el pasado mes de abril se gastaron 1.331,6 millones de euros en pensiones de incapacidad permanenteGetty Images

Economía

La Seguridad Social alerta sobre el fallo más común que puede afectar a tu pensión de incapacidad permanente

Todos aquellos que deseen acogerse a ella necesitan cumplir una serie de requisitos establecidos por la Administración

La Seguridad Social define a la pensión de incapacidad permanente como una prestación económica destinada a compensar la pérdida de ingresos de un trabajador cuando, a causa de una enfermedad o accidente, su capacidad laboral queda reducida o anulada. Sin embargo, todos aquellos que deseen acogerse a ella necesitan cumplir una serie de requisitos establecidos por el ente público.

En este sentido, el origen de la afección que incapacita al trabajador o los años cotizados son elementos a tener en cuenta para entregar una pensión que cada vez reciben más ciudadanos. Y es que, según los datos oficiales, la Tesorería General de la Seguridad Social gastó 1.331,6 millones de euros durante el pasado mes de abril en pensiones de incapacidad permanente, llegando hasta los 2.589,80 euros de media en los casos de gran invalidez.

Pese a todo, es común ver como la Seguridad Social deniega esta pensión a muchos ciudadanos anualmente, ya que es imprescindible que todos los requisitos tengan el visto bueno de las personas encargadas en la Administración. De esta manera, el propio ente público ha recordado cuál es uno de los principales motivos de rechazo, destacando así el fallo común que pone en alerta a muchos ciudadanos.

El error más importante

En este contexto, desde la Seguridad Social explican que en los casos en los que la enfermedad o discapacidad sea por accidente laboral, no se exigirá un mínimo de años cotizados. Sin embargo, cuando no es por este motivo, la Administración recuerda que las personas con menos de 31 años deberían haber cotizado un tercio del tiempo desde que se cumplen los 16 años, mientras que para los mayores de 31 se pedirá haber cotizado un cuarto del tiempo desde los 20 años, con un mínimo de cinco años.

Por otra parte, para aquellos casos que no se encuentren en situación de alta, el mínimo de cotización que deben es de 15 años, que equivale a lo habitual para cualquier pensión contributiva. Asimismo, es imprescindible que tres de estos años sean dentro de los últimos 10. Por lo tanto, aquella persona que pida la pensión por incapacidad permanente, pero que no cumpla estos requisitos, verá como su solicitud es, muy probablemente, rechazada.

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