Un hombre ficha en su horario de trabajo
Empleo
Un abogado laboralista advierte: esta práctica al fichar puede traer problemas al trabajador
No todo el mundo es realista con el horario de entrada y salida, y no precisamente por trabajar menos
Una de las prácticas más comunes a muchas profesiones es la de fichar. De esta manera, los empleados dejan manifiesto su registro de entrada y salida del trabajo, marcando las horas del día que han ocupado su jornada laboral. A través de esta maniobra, es mucho más sencillo para los altos cargos tener un registro del trabajo efectuado por su plantilla.
Sin embargo, no todo el mundo es realista con el horario de entrada y salida, y no precisamente por trabajar menos. Y es que, en el caso de aquellos que trabajan más de la cuenta, es muy habitual que fichen tan solo las horas estipuladas. Esta situación ha llamado la atención del abogado laboralista Juanma Lorente, que a través de sus redes sociales ha compartido su opinión acerca de esta maniobra.
«Si trabajas ocho horas, en el registro de jornada, firma ocho horas. De ocho a cuatro. Si trabajas 11, en el registro de jornada pon que has trabajado once horas», comienza avisando el abogado. Y es que el experto ha hecho hincapié en lo que puede pasar en el futuro, en el momento en el que la situación laboral del trabajador puede variar.
«Si tú trabajas 11 horas y firmas como que has hecho ocho al día, el día de mañana, cuando la buena relación que tienes ahora mismo con tu empresa que crees que va a durar toda la vida acabe, vendrá el 'divorcio' y no vas a poder reclamar las 11 horas», apunta Lorente.
¿Qué ocurrirá después?
El especialista pone el foco en que en esos momentos al trabajador «le recorrerá el demonio por dentro». «Ahí es cuando vas a decir 'con lo bien que me he portado yo con esta gente'», explica Lorente, que apunta hacia las consecuencias que puede implicar esto en el ámbito judicial, ya que la empresa siempre defenderá sus intereses.
En estas situaciones, Lorente explica que un abogado tendrá poco que hacer, ya que es imposible tumbar un registro de jornada firmado por el propio empleado en el que se expone que ha trabajado menos de lo que realmente ha hecho. «El problema te va a llegar en algún momento: o bien por firmar nueve horas y la empresa se enfada o bien el que te vas a enfadar vas a ser tú cuando te despidan o cuando te hartes a hacer horas y no puedas reclamarlas», concluye el abogado.