Fundado en 1910
Aumenta la porción de mayores de 55 años entre los desempleados

Aumenta la porción de mayores de 55 años entre los desempleadosMontaje de David Díaz

Datos

El drama laboral de los mayores de 55: su peso en el paro se dispara con Sánchez y consiguen peores empleos

Su tasa de desempleo, tradicionalmente más baja, se cronifica por encima de la del resto de adultos

La reinserción laboral de los mayores de 55 años está sufriendo un rápido deterioro coincidiendo con los Gobiernos de Sánchez, bien por la extensión de subsidios de desempleo especiales que desincentivan su vuelta al trabajo, bien por la precariedad laboral que se encuentran al llamar a la puerta de las empresas. La porción que representa esta franja de edad se ha disparado sobre el total de desempleados en estos últimos ocho años.

Los parados con 55 o más años suponen ya más de un tercio del total de desempleados en España; en concreto, el 34,4 %, según cálculos propios a partir de los datos del Ministerio de Trabajo del mes de abril, últimos disponibles. Son más de diez puntos de diferencia respecto al segundo grupo que mayor número de parados aporta, la franja de edad entre los 45 y 54 años (el 24,0 % del total de parados), y casi el doble que los parados que suma la franja de entre 35 y 44 años (18,8 %).

Tradicionalmente la porción que suponían los mayores de 55 años sobre el total de parados era inferior que los de franjas más jóvenes. Pero esta situación ha cambiado drásticamente coincidiendo con los Gobiernos de Sánchez. Comparado con el mismo mes de 2017, antes de la entrada del primer Ejecutivo del presidente socialista, los mayores de 55 años eran la tercera franja de edad que más parados aportaba, un 22,5 % del total, por detrás de los parados de 45 a 54 años y los de 35 a 44 años. Esa situación ha dado un vuelco drástico. Desde que en 2022 se convirtiera en la primera franja de edad que aporta más parados, la diferencia no ha hecho más que aumentar.

Las tasas de paro de las personas con 55 o más años han sido tradicionalmente más bajas que las del resto de los trabajadores. En este siglo, esa diferencia favorable llegó a ser de hasta seis puntos en 2012, según cálculos propios a partir de los datos de la Encuesta de Población Activa, elaborada por el INE. La brecha desapareció en 2023 y desde entonces se ha ido ampliando. En el primer trimestre de 2026, el paro de los mayores de 55 años es del 9,96 % frente al 9,72 % de los adultos de 25 a 54 años. El drama del paro juvenil va aparte, con un 24,5 % de menores de 25 años en paro.

En estos datos negativos para los trabajadores veteranos hay que tener en cuenta el desincentivo para la vuelta al mercado laboral por la prestación especial de desempleo para los mayores de 52 años. El subsidio, que dura hasta la jubilación, cotiza por el 125 del salario mínimo interprofesional; por tanto, para los mayores de 52 años no es rentable reincorporarse al mercado laboral por un sueldo que no supere en un 25% el SMI porque le podría penalizar en el cálculo de la pensión futura. Una situación que infla las cifras de parados de los mayores.

Parados de larga duración

Al margen de las prestaciones, no hay que dejar de lado las dificultades de los trabajadores veteranos para reincorporarse al mercado laboral. Un estudio realizado por la Fundación BBVA y el IVIE, publicado en diciembre de 2025, corrobora el empeoramiento laboral experimentado por los trabajadores mayores y las dificultades para salir de la situación de paro.

La duración del desempleo entre los mayores de 55 años es más larga, con un 57,9 % con más de un año sin encontrar empleo, un porcentaje mucho más alto que el de los parados de 25 a 54 años (36,1 %), según el estudio. La menor probabilidad de encontrar empleo va acompañada de una peor calidad de los nuevos trabajos conseguidos, con un 52,6 % que tiene un empleo temporal.

Los nuevos empleos que resultan accesibles para los mayores son, por tanto, menos estables, se concentran en ocupaciones de menor calidad y que requieren menos cualificación, y los sueldos son peores. Según el estudio del BBVA y el IVIE, para los mayores con menos de un año de antigüedad en el puesto de trabajo el salario es mucho más reducido (19.558 euros), algo más bajo que el de los asalariados de 25 a 54 años en similar situación (19.837 euros) y a gran distancia del salario medio de los mayores que no han visto interrumpida su carrera profesional (40.520 euros, con 30 años de antigüedad).

El estudio advierte de que «la menor empleabilidad de los mayores es especialmente preocupante en un contexto de envejecimiento poblacional como el que experimenta España y dificulta los esfuerzos por retrasar la edad de jubilación y prolongar la vida activa de las personas, una de las vías para reducir la presión que sufre el sistema de pensiones y garantizar su sostenibilidad».

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas