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La madrugá de Indra: dos errores de Escribano y un patinazo de Carlos Cuerpo

Desde que Moncloa fracasó en su intento de hacerse con CaixaBank, el aterrizaje de Simón en Indra estaba cantado

Ángel Simón, nuevo presidente de Indra, durante su etapa en AgbarToni Albir / Efe

Ya lo decía Carlos Cuerpo: «Cualquier decisión sobre la continuidad de Ángel Escribano al frente de Indra es competencia exclusiva del consejo de administración de la compañía». Luego añadió: «Como siempre hago en el caso de las empresas cotizadas, prudencia por mi parte en cualquier declaración». Y lo dijo el responsable de Economía y Empresas el martes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Justo lo que no ha ocurrido.

Toda una noche y madrugá de pasión para al final imponerse lo que decidió Pedro Sánchez mucho antes de marcharse de vacaciones: que Ángel Simón fuera el nuevo Presidente. Lo del respeto a la cotizada en Bolsa ya se encargaron de dinamitarlo a lo largo de las dos últimas semanas con las filtraciones desde Moncloa vía consejeros de la Sepi: un 13 % desde que empezaron los rumores hasta este jueves que celebraron la llegada de Simón y la promoción de José Vicente de los Mozos con un nuevo batacazo.

Pedro Sánchez y los hermanos Escribano, en 2021EM&E

En su momento, dije que el error de Escribano fue pensar que podía enfrentarse a Moncloa por haber sido nombrado por ellos. La misma equivocación que cometió Pallete cuando se echó en manos de Pedro Sánchez, porque Feijóo quería echarle de Telefónica. En los dos casos se han retirado con pasta. Mucha pasta desde que los Escribano aterrizaron en Indra. Pero todo tiene un límite. Y querer mandar no entraba en los cálculos de una empresa en la que el Gobierno decide los beneficios vía BOE.

Ese fue el primer error, pero no el más grave. El segundo tiene nombre y apellidos y se llama Ángel Simón. Desde que Moncloa fracasó en su intento de hacerse con CaixaBank, el aterrizaje de Simón en Indra estaba cantado. Un año le bastó a Fainé para darse cuenta de la maniobra que Moncloa preparaba. Ahora el Gobierno se la devuelve. Y no es que el nuevo presidente de Indra sepa mucho o poco de tecnología armamentística –que no sabe nada– es que Manuel de la Rocha, director de la Oficina Económica de Moncloa y mano derecha del presidente Sánchez, quiere seguir controlando el futuro económico de los fondos europeos Next Generation (70.000 millones) y lo que pueda rascar del fondo soberano España Crece.

Para el salseo –que diría Sánchez– queda la nueva filtración de Ángel Simón a La Vanguardia, de su nombramiento como Presidente, cuando algunos consejeros propusieron en la madrugá retrasar la designación hasta un próximo consejo. No conocen a Simón. Dicen que será un presidente sin poderes ejecutivos. ¡Qué risa! ¡No se han enterado de quién le ha nombrado!

Por lo demás, el PSC y Salvador Illa –a falta de CaixaBank– se quedan con Indra, que no está mal la tecnológica para lo que se le viene encima a Sánchez. ¿Habrá movimientos en el accionariado? No lo duden. El 14% de los Escribano está ya en colocación en los mercados. Amber Capital (5%) -principal accionista del grupo Prisa- ha vendido caro su apoyo a la operación vía Telefónica; y la vasca Sapa de los Aperribay (7,94%) se queda a por uvas mientras Pradales sigue empeñado en reclamar el Guernica. ¡Ay Pradales que no te enteras!