Los autónomos a los que el Gobierno ha metido un «sablazo» de 135 euros al mes
Más de medio millón de trabajadores deberán asumir hasta 1.620 euros más al año por la subida de la base mínima, pese a que el resto de autónomos mantiene sus cuotas congeladas en 2026
El Gobierno ha elevado más de un 42 % la base mínima de cotización de los autónomos societarios y familiares colaboradores, que pasa de 1.000 a 1.424,4 euros mensuales. La decisión contrasta con la congelación aplicada al resto de trabajadores por cuenta propia, implicará un incremento de cuotas que puede alcanzar los 135 euros al mes.
Aunque el impacto no será inmediato –la diferencia se regularizará entre finales de 2027 y principios de 2028–, el ajuste afectará a cientos de miles de autónomos que, hasta ahora, venían cotizando por la base mínima anterior. De acuerdo con los datos de UPTA, afectará a más de medio millón de personas –169.000 colaboradores y 350.000 societarios–, mientras que otras fuentes elevan el impacto potencial a más de un millón de trabajadores si se incluyen todos los casos.
Los autónomos societarios son aquellos que desarrollan su actividad a través de una sociedad mercantil, normalmente una Sociedad Limitada (SL). No todos los socios están obligados a cotizar como autónomos, pero sí deben hacerlo quienes cumplen ciertos requisitos.
Entre ellos, destacan los socios que poseen más del 50 % del capital de la empresa, aquellos que, junto a familiares convivientes, superan ese porcentaje, o quienes ejercen funciones de dirección o gerencia y cuentan con al menos un 25% de participación.
A diferencia de un autónomo individual, su vínculo con la empresa implica una estructura societaria y, en muchos casos, una mayor responsabilidad en la gestión y toma de decisiones.
Por su parte, los autónomos colaboradores son familiares directos –de hasta segundo grado– de un autónomo titular que trabajan en su negocio. La clave es que exista una relación clara: el autónomo principal actúa como empleador y el colaborador como trabajador.
Este modelo se utiliza con frecuencia en negocios familiares, especialmente en comercio o actividades del ámbito rural. Y tiene la particularidad de que, mientras la Seguridad Social los considera como trabajadores por cuenta propia, Hacienda los trata como asalariados.
Además, no todos los autónomos pueden acogerse a esta figura. Por ejemplo, un societario que opera exclusivamente a través de su sociedad no puede contratar a familiares como colaboradores.
Cambio en la cotización
La base mínima de cotización de estos colectivos pasa en 2026 de 1.000 a 1.424,4 euros mensuales, en línea con el grupo 7 del Régimen General. Este cambio supone un incremento superior al 42 %. En términos prácticos, implica que muchos autónomos que actualmente pagan una cuota cercana a 315 euros al mes deberán abonar unos 135 euros adicionales mensuales cuando se regularicen las cuotas. Es decir, unos 1.620 euros más al año.
Para quienes ya cotizan por bases superiores, el impacto será menor. Por ejemplo, un autónomo con una base de 1.212 euros afrontará un incremento cercano a los 70 euros mensuales.
De momento, la Seguridad Social permite mantener la base mínima anterior de 1.000 euros y pagar la misma cuota que en 2025. Sin embargo, esta situación es provisional. Cuando se lleve a cabo la regularización –prevista entre finales de 2027 y principios de 2028–, se reclamará la diferencia entre lo abonado y lo que correspondería con la nueva base. Esto implica que muchos autónomos podrían enfrentarse a pagos acumulados si no ajustan antes su base de cotización.
Reforma del 2022
Desde el Ministerio de Seguridad Social sostienen que no se trata de una subida discrecional, sino de la aplicación de la reforma de 2022 que introdujo el sistema de cotización por ingresos reales.
Esa norma establecía que, a partir de 2026, la base mínima de los autónomos societarios, colaboradores y aquellos sin rendimientos declarados no podía ser inferior a la del Régimen General. El Ejecutivo defiende además que este cambio se traducirá en mayores prestaciones futuras, tanto en pensiones como en bajas o incapacidad.
«Sablazo»
Las principales asociaciones de autónomos se han mostrado muy duros con la medida. UPTA ha pedido que se apruebe un real decreto que prorrogue la base de 1.000 euros, mientras que ATA lo ha calificado de «salvajada».
«Esto es un sablazo a toda regla y un engaño a los autónomos. El Gobierno pactó y acordó congelar las cuotas y nos hemos llevado la sorpresa este año, que ni ha congelado las cuotas a uno de cada tres autónomos», ha explicado Lorenzo Amor, presidente de ATA.
Amor ha asegurado que está trabajando con los grupos parlamentarios para revertir la situación y ha adelantado que el PP tratará de incluir su enmienda en cuanto tengan oportunidad. También Junts está preparando su propia enmienda y Vox ha señalado que no apoyará la subida.