Instalación nuclear para obtener energía
Sánchez vuelve a perder en Europa, esta vez, a cuenta del impuesto a las energéticas
La Comisión Europea rechaza implantar un impuesto comunitario y lo deja en manos de cada país
Sánchez no gana para disgustos en Europa. Si este martes los ministros de Exteriores rechazarán su propuesta de romper el acuerdo comercial con Israel, en la presentación de las medidas recomendadas para superar la crisis energética que este miércoles Ursula Von der Leyen realizará antes de llevarlas a la reunión informal de jefes de Gobierno de Chipre, volverá a evidenciarse el poco poder efectivo que tiene entre los Veintisiete a pesar de ser una de las potencias económicas.
Según desvela este martes el periódico El País, la solicitud que realizó España junto con otros cuatro países para que se creara un impuesto europeo a los beneficios de las energéticas será rechazada bajo el razonamiento de que es una medida que ya pueden hacer los países a nivel nacional.
Hace dos semanas, España junto con Alemania, Portugal, Italia y Austria remitió un manifiesto a la Comisión Europea en el que pedían que se instaurase un impuesto a las empresas energéticas que se están beneficiando de la subida del precio del gas y el petróleo a raíz de la crisis surgida con el cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % de la producción mundial.
Nada más recibir el texto, la Comisión Europea ya dio muestras de no estar demasiado a favor de la medida. La portavoz de la Comisión Europea en materia de Energía, Anna-Kaisa Itkonen, aseguró que primero debían de tener «una fotografía completa de la situación».
En estos quince días transcurridos han debido de obtener esa fotografía porque en el plan que presentará el miércoles Ursula Von der Leyen habrá muchas medidas que ya se han ido conociendo en los últimos días como la reducción de la velocidad en las carreteras en 10 kilómetros por hora, dedicar un día a la semana al teletrabajo o reducir tanto los viajes como el uso de los vehículos privados.
Sin embargo, a la hora de abordar la aplicación de un impuesto europeo, la Comisión se ha puesto de perfil y ha dejado la responsabilidad en manos de cada Gobierno. En el caso de España, este impuesto estuvo vigente durante dos años a raíz de la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania en 2022, pero en enero de 2025 el Congreso, gracias a los votos del PNV y de Junts, este impuesto decayó y Sánchez no ha conseguido conformar una mayoría suficiente para reimplantarlo.