Vías de la red de ancho métrico
Adif gasta 14 millones en una máquina para examinar las vías, señaladas por el accidente de Adamuz
Este vehículo se utilizará, principalmente, para el norte de España
Adif ha comprado una nueva dresina auscultadora por 14,1 millones de euros destinada para la red de ancho métrico, que opera principalmente en el norte del país y que estará provista con equipamiento, instrumentación y sistemas para la diagnosis de la calidad de la infraestructura.
El contrato para el suministro de este vehículo, que podrá circular con velocidad máxima igual o superior a 80 kilómetros por hora, incluye también el suministro e instalación de los sistemas de seguridad y comunicaciones, junto con los sistemas de auscultación, y el servicio de mantenimiento integral del vehículo durante un periodo de 5 años, según informa Adif en un comunicado.
La nueva dresina contará con equipos de medición de geometría de vía y catenaria; medición de dinámica de vía; odometría (medición de la velocidad y del espacio que recorre el tren); sistema de visión en cabina de vía; equipos de inspección óptica de vía y preinstalación para montaje de sistema de medición de gálibos T-Sight.
El nuevo vehículo se suma al parque de material rodante disponible para la inspección y el mantenimiento de las vías que componen la red de ancho métrico, como dresinas, locomotoras, vagonetas y tolvas, entre otros vehículos ferroviarios.
La auscultación ferroviaria es un procedimiento estratégico en el mantenimiento y desarrollo de la red ferroviaria, con el que se analizan los principales parámetros de la vía con el objetivo de establecer, conservar y aumentar la calidad, fiabilidad y seguridad de las infraestructuras.
Seis trenes auscultadores
Más allá de la red de ancho métrico, Adif cuenta actualmente con un parque de seis trenes operativos para la auscultación de sus redes ferroviarias de ancho convencional y estándar: tres nuevos trenes auscultadores Stadler, dos para líneas de ancho ibérico y uno para líneas de ancho estándar; un tren Séneca de tracción eléctrica y capacidad para circular por vías de ancho estándar; y 2 trenes BT, de tracción diésel de ancho variable, capaces de circular por vías de ancho estándar y de ancho ibérico.
Por otra parte, Adif ha invertido 47,3 millones de euros en un nuevo tren auscultador 106 Talgo que se encuentra actualmente en fase de homologación y que está previsto que pueda funcionar a finales de este mismo año por la red de ancho ibérico y la de ancho internacional.
Del mismo modo, ha invertido 21 millones de euros en la compra de otra unidad CAF que circulará por vías de ancho estándar a una velocidad de 300 km/h.
Mantenimiento de material rodante
Esta adquisición llega cuatro meses después del accidente de Adamuz, y sobre todo, cuando cada vez cobra más fuerza que la causante del accidente fue una rotura en el carril.
De hecho, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) publicó la semana pasada un nuevo informe, que fue remitido al Juzgado de Montoro, el encargado de investigar los hechos. En él se concluye que la causa del trágico suceso, en el que 46 personas perdieron la vida, fue por «la existencia de una rotura de carril». Además, en los datos analizados «no evidencia» que existiesen «anomalías en ninguno de los dos trenes implicados».
El informe también contiene las primeras imágenes del interior de los vagones en el momento en el que descarrila el tren Iryo, obtenidas gracias a las cámaras de circuito cerrado de televisión que estaban instaladas en los ocho vagones de este tren. En ellas se captan las vibraciones y los golpes en los vagones finales, justo antes de que se fuera el suministro eléctrico. Además, se observa que como consecuencia del descarrilamiento tuvieron lugar fuertes vibraciones, daños en la infraestructura y hubo cortes de tensión.