El empresario subraya que uno de los grandes atractivos de esta actividad es su recurrencia
José Elías revela el negocio que montaría con 10.000 euros si tuviera que empezar de cero: «Ahí hay oro»
Según explica, «la gente siempre va a generar residuos», por lo que se trata de «un servicio que no se puede dejar de pagar, como la luz o el agua»
La gestión de residuos aparece como una oportunidad de negocio para quien quiera empezar de cero con una inversión inicial limitada. Así lo plantea el empresario José Elías, que sitúa este sector dentro de la economía circular y lo vincula a una necesidad constante: la generación permanente de basura.
«Si hoy tuviera que empezar de cero montaría este negocio con 10.000 euros», afirma, que resume la clave de su planteamiento en una sola idea: el sector. A su juicio, la acumulación de residuos se ha convertido en un problema estructural. «Nos estamos ahogando en basura y nadie sabe que hacer con ella. Ahí hay oro», sostiene.
El empresario subraya que uno de los grandes atractivos de esta actividad es su recurrencia. A diferencia de otros servicios prescindibles, la gestión de residuos responde a una necesidad continua. Según explica, «la gente siempre va a generar residuos», por lo que se trata de «un servicio que no se puede dejar de pagar, como la luz o el agua».
Esta comparación refuerza la idea de que el negocio no depende de una moda puntual, sino de una demanda estable y permanente. En ese sentido, presenta la basura no solo como un problema, sino como una fuente de actividad económica sostenida.
La barrera de entrada como ventaja
Elías también pone el foco en las barreras de entrada. La gestión de residuos, precisa, no resulta atractiva para todo el mundo porque es una actividad exigente, incómoda y poco glamurizada. «Es un negocio sucio y dificil. A la gente le da pereza, y donde hay pereza y complejidad, hay poca competencia y mucho dinero», señala.
De este modo, vincula esa dificultad operativa con el potencial del sector: cuanto mayor es la complejidad, menor suele ser la competencia.
Para él, la gestión de residuos no debe entenderse únicamente como la recogida de basura. Su visión va más allá y apunta a la transformación de esos materiales en nuevos recursos. «No es recoger basura, es transformarla, energia a partir de residuos, eso es el futuro y el presente», afirma.
Con esta idea, el empresario enmarca el negocio dentro de la economía circular, donde los residuos dejan de ser solo un coste o una carga y pasan a convertirse en una oportunidad de valor.