Según explica, desde 2021 reside en un contenedor que él mismo compró, adecuó y transformó en su vivienda
Vivienda
Un joven que vive en una casa contenedor: «No veía ninguna oportunidad para poder comprar una casa»
El joven explica que reside en un contenedor adaptado como vivienda y defiende esta opción ante los altos precios de compra y alquiler
El encarecimiento de la vivienda y de los alquileres ha empujado a Eloy, un creador de contenido con 100.000 seguidores, a buscar una alternativa fuera del mercado inmobiliario tradicional. Según explica, desde 2021 reside en un contenedor que él mismo compró, adecuó y transformó en su vivienda.
«Mi nombre es Eloy, tengo 100.000 seguidores y vivo en la calle», afirma al inicio de su relato. Sin embargo, precisa después que su situación no responde exactamente a esa imagen: «Bueno, realmente no vivo en la calle, vivimos en un contenedor, pero ojo de la ley, es como si viviera en un banco de un parque».
Eloy asegura que comenzó esta «aventura» al comprobar que no encontraba opciones reales para acceder a una vivienda «normal y corriente». El motivo, según detalla, fueron «los altos precios y los altos costos de los alquileres».
Ante ese escenario, optó por comprar un contenedor y adaptarlo como espacio habitable. «Por lo tanto decidí embarcarme en esta aventura, la cual compré un contenedor, lo adecué y lo convertí en lo que es a día de hoy mi vivienda», explica.
Las trabas administrativas
El creador de contenido sostiene que esta fórmula le permite contar con un techo sin asumir durante años un coste inasumible. No obstante, también denuncia que las administraciones locales no ven con buenos ojos este tipo de alternativas.
«Y es que a los ayuntamientos no les está gustando mucho, por eso están buscando de cualquier manera joderte la vida», señala. En la misma línea, añade: «Claro, es que eso de que seas libre y que no mamemos del bote, lo llevan complicado».
A su juicio, vivir en un contenedor acondicionado es «una manera muy viable de poder tener tu propia vivienda sin tener que estar con mil historias burocráticas». Eloy defiende que, al final, se trata de disponer de «un techo donde poder refugiarse» y de «un pequeño espacio donde no tengas que estar pagando un dineral toda tu vida».