Imagen de la última Feria Internacional de Defensa (Feindef), donde se cerraron varios contratos en la industria militar
Sánchez pide permiso para aumentar el gasto en Defensa más allá de los límites y Bruselas se lo da
La Comisión Europea permite que lo que España gaste en armamento no compute como déficit
A pesar de todas las veces que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado una y otra vez que no aumentaría el gasto en Defensa más allá de lo estrictamente necesario para él, lo que provocó el enfado de Estados Unidos y un profundo malestar en otro socios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), lo cierto es que el Gobierno español ha pedido permiso a la Unión Europea para incrementar todavía más el gasto.
El Ministerio de Defensa presentó hace algo más de un año un programa para aumentar en 10.000 millones de euros el gasto sobre todo para potenciar la industria de Defensa española. Y, a pesar de que tenía la posibilidad de acogerse a los permisos aumento de gasto de Bruselas, no pidió nada más que un préstamo de 1.000 millones de euros al programa europeo SAFE para aumentar las inversiones militares.
Sin embargo, ahora el Gobierno sí que ha pedido concretamente que lo que aumente el gasto en Defensa no compute como déficit público para que no afecte al Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) de la Unión Europea. Lo hizo exactamente en el mes de abril y la Comisión Europea dio el visto bueno a esta medida este miércoles.
Pedro Sánchez, en su lucha antitrumpista, siempre ha mantenido que no subiría el gasto en Defensa más allá de lo necesario para cumplir con la demanda específica de la OTAN. Es decir, que no llegaría al 5 % que pedía Trump porque sí, sino que adaptaría el gasto a las necesidades defensivas. Si hace falta más tanques, fabricaría más tanques, si hace falta desarrollar nuevos modelos de satélites, se adaptaría a esas necesidades.
Sin embargo, el pasado día 20, el ex jefe militar de la OTAN, Rob Bauer, desveló que Sánchez había hablado con el actual secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, durante más de 20 horas para conocer las necesidades de este organismo. Y ahora se entiende mejor esa conversación y esa petición de que el aumento en gasto en Defensa no compute como deuda.
Eso sí, aunque la Unión Europea dé su visto bueno definitivo, porque todavía falta el ok del Consejo de la Unión Europea, este solo afecta a la computación de la deuda, no quiere decir que no siga siendo deuda, por lo que España tendrá que pagarlo sí o sí.