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Cala Macarella, en MallorcaGetty Images

¿Deberían pagarnos por ir a Baleares y Canarias? Precios «superiores a los de destinos internacionales» expulsan al turismo nacional

España Mejor aboga por «descuentos especiales» para los peninsulares y revisar los precios subvencionados para los habitantes de las islas

Canarias y, sobre todo, Baleares, presentan precios, sobre todo en temporada alta, «superiores a los de destinos internacionales» para los visitantes que lleguen en avión, lo que amenaza con expulsar al turismo nacional de estos destinos.

Las llegadas de visitantes nacionales a Baleares se situaron en 3.157.910 en 2025, casi 300.000 menos que en 2015. En el caso de Canarias, han crecido en 500.000 en una década, pero se situaron el año pasado en más de un millón por debajo del récord de los últimos años, alcanzado en 2023, con 7,1 millones, según la Encuesta de Turismo de Residentes del INE.

Por este motivo, desde la asociación España Mejor urgen a «explorar mecanismos que permitan a los ciudadanos de la España peninsular acceder a las islas a precios razonables». Así lo incluyen en su propuesta para reforzar el papel del turismo, registrada este jueves en el Congreso de los Diputados.

El paquete de iniciativas, coordinado por el economista José Miguel Moreno, aboga por «fomentar la competencia efectiva» en las rutas aéreas a las islas, proponiendo «descuentos especiales en temporada media o baja».

Urge además a revisar las subvenciones al transporte aéreo y marítimo para residentes insulares, orientándolos hacia ayudas de cuantía fija por ruta, en lugar de un porcentaje, como sucede actualmente. La AIReF ha constatado que el modelo vigente ha supuesto un encarecimiento de los billetes, además de disparar un 125 % el gasto público.

En paralelo, desde el think tank que preside Míriam González abogan también por extender fórmulas inspiradas en el IMSERSO a otros tramos de edad. Aunque su ampliación generalizada «no es factible por su gran coste público, sí podemos aplicar instrumentos orientados a ese doble fin de facilitar el derecho al ocio y favorecer una cierta política turística».

Bonos para hacer turismo pagados por el Estado y las autonomías

Por ejemplo, proponen extender el uso de bonos turísticos como fórmulas de copago sobre servicios de hospedaje libremente contratados entre empresas y usuarios, especialmente fuera de temporada alta, mediante bonos de descuento porcentual.

Dichos bonos estarían financiados a partes iguales por el Estado, la comunidad de destino y la de residencia del viajero, con una tasa turística a nivel nacional que unificaría las tasas dispersas y desiguales vigentes actualmente en diversas autonomías y municipio. Dicha medida «tendría un coste mínimo para toda la ciudadanía y un importe límite de ahorro efectivo anual por persona».

Entre otras propuestas de la asociación para generar «un turismo a favor del cambio» destaca también la creación de una especie de 'zonas tensionadas' por el «turismo de excesos», definidas por los propios vecinos. En dichas áreas se establecería «una fiscalidad más onerosa para hoteles y establecimientos de hostelería en estos espacios, con recargos fiscales (tipo de IVA en consumo de alcohol, y recargo en el impuesto de estancias turísticas), evitables para establecimientos que sigan ciertas pautas».