La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.
Yolanda Díaz quiere dirigir la OIT tras dejar la primera línea de Sumar
La Organización Internacional del Trabajo tiene una estructura tripartita, en la que participan gobiernos, organizaciones empresariales y sindicatos
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, estaría estudiando la posibilidad de presentar su candidatura para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la agencia de Naciones Unidas especializada en empleo y relaciones laborales. La ministra analiza actualmente la viabilidad de una eventual candidatura de cara a la elección que se celebrará el próximo mes de noviembre.
Según El Confidencial, la propuesta habría surgido desde ámbitos sindicales internacionales preocupados por la situación que atraviesa la organización. Díaz, que ya abandonó los cargos orgánicos de Sumar y ha manifestado en varias ocasiones que no prevé mantenerse indefinidamente en la primera línea política, estaría sondeando los apoyos con los que podría contar antes de tomar una decisión definitiva.
El proceso electoral para designar al sucesor del actual director general de la OIT, Gilbert Houngbo, entra en su fase decisiva. El plazo para registrar candidaturas concluye el próximo 31 de agosto y la votación tendrá lugar el 16 de noviembre en el seno del Consejo de Administración del organismo. El mandato del nuevo director general comenzará en octubre de 2027.
Díaz contaría con una buena acogida en el ámbito sindical, aunque las reglas de elección hacen necesario reunir apoyos mucho más amplios. La OIT se caracteriza por su estructura tripartita, en la que participan gobiernos, organizaciones empresariales y sindicatos. La elección del director general depende de una votación secreta en la que intervienen representantes de estos tres grupos, por lo que el respaldo sindical por sí solo no garantizaría el éxito de una candidatura.
Las mismas fuentes citadas por el diario señalan que la ministra habría mantenido contactos en las últimas semanas para evaluar las posibilidades reales de concurrir al proceso. La principal incógnita radicaría en la posición que adopten distintos gobiernos, especialmente en un contexto internacional marcado por tensiones políticas y presupuestarias dentro del propio organismo.
La posibilidad de una candidatura española coincide con un momento especialmente delicado para la OIT. La organización afronta dificultades financieras derivadas de los impagos o retrasos en las contribuciones de algunos Estados miembros, entre ellos Estados Unidos. Esta situación ha abierto un debate interno sobre el futuro de la institución y sobre las reformas necesarias para garantizar su sostenibilidad.
Precisamente durante la reciente 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra, Yolanda Díaz expresó públicamente su preocupación por el momento que atraviesa la organización. La ministra defendió la necesidad de preservar el mandato histórico de la OIT.