El director ejecutivo de la FEDEA, Ángel de la Fuente.
Ángel de la Fuente: «El gasto en pensiones resta inversión en sanidad, dependencia, trenes o carreteras, y eso es un problema»
El Gobierno presume de que vamos mejor que la media continental, pero no tiene en cuenta los factores que reman a nuestro favor ni reconoce los graves problemas que no resolvemos
El Gobierno de Sánchez suele repetir que España crece por encima de la media europea para sostener que nuestra economía va supuestamente como un cohete, pero la comparación encierra algo de trampa.
«Con los números no nos va mal, sobre todo en comparación con el resto de la Unión Europea, pero en buena parte se debe a que hay una parte de la Unión, sobre todo de Alemania y de la zona Este, que está mucho más expuesta a Ucrania y a Rusia, a la pérdida del gas barato. La comparación está un poco sesgada, y por nuestra parte hay muchos deberes que no hemos hecho», señala el director ejecutivo de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), Ángel de la Fuente, en nuestro podcast El Debate de la Economía, cuyo audio puede oírse íntegro pulsando al inicio de estas líneas.
Nuestra economía va mejor porque hay una parte de Europa más expuesta al conflicto entre Ucrania y a Rusia
Hay problemas estructurales que no abordamos, como la productividad, el paro o la sostenibilidad de las pensiones, y las cifras no nos van mal porque hay vientos de cola que nos favorecen: «Para empezar, un montón de dinero europeo, que dejaremos de tener pronto, y también el turismo, que esperemos que dure, pero realmente no es solo un mérito nuestro. Es también desgracia ajena de países potencialmente competidores en donde hay una percepción de inseguridad que dificulta que la gente vaya. No nos va mal comparativamente, pero no acabamos de hacer los deberes para que esto sea sostenible a largo plazo», añade.
Entre esos problemas estructurales están el paro y el sostenimiento de las pensiones. Fedea ha publicado recientemente un nuevo informe sobre la reforma laboral que puso en marcha Yolanda Díaz en 2021 con la idea de reducir el número de contratos temporales. Lo ha conseguido, pero «los contratos fijos son menos fijos que los de antes», de modo que «la ganancia neta en términos de estabilidad es menor. Lo mismo en salarios, días trabajados, etc.». «El trasfondo de la situación real no ha cambiado tanto como sugeriría la fuerte caída de contratos que llevan la etiqueta de temporal, a no ser que estemos cambiando la etiqueta a los contratos. En el fondo, muchos siguen siendo lo que eran», mantiene De la Fuente.
El economista Diego Barceló, que también interviene en el podcast, tiene una opinión clara sobre la reforma de Yolanda Díaz: «Uno tiene la impresión de que tuvo más un objetivo político de esconder unos 600.000-700.000 parados que ahora son fijos discontinuos inactivos. Permite al Gobierno difundir cada mes una cifra de paro registrado que es muy inferior a la del paro real».
La reforma laboral de Yolanda Díaz tuvo más un objetivo político de esconder 600.000-700.000 parados llamándoles fijos discontinuos inactivos
Barceló ve «insostenible el modelo sanchista-leninista porque se basa en un tirón de gasto público financiado con incrementos de gasto que son insostenibles: el aumento del gasto de las pensiones, la generalización del Ingreso Mínimo Vital a cualquiera que lo pida, la contratación de empleados públicos... Todo ello mientras la productividad sigue estancada y la presión tributaria en máximos. No veo cómo puede sostenerse esto».
De la Fuente, sin embargo, lo ve sostenible; en concreto, el sistema de pensiones: «Es sostenible si nos empeñamos, y parece que nos estamos empeñando. La cuestión es a qué precio. El sistema de pensiones está absorbiendo todos los recursos disponibles y dejando cada vez menos recursos para otras necesidades también importantes».
El economista sostiene que la sociedad española, o el Parlamento español, decidieron escribir una especie de cheque en blanco en la última reforma que se realizó -la de Escrivá, en 2021- para mantener un sistema excesivamente generoso: «Ese cheque en blanco se está pagando a base de dedicar cada vez más recursos de impuestos generales a complementar la financiación de una Seguridad Social contributiva que no debería necesitar estas inyecciones de recursos externos. Ya vamos por 50.000-60.000 millones al año. Hay que sacar de otros sitios, y está creciendo cada vez más rápido, porque el baby boom se está empezando a jubilarse en serio. Si nos empeñamos en mantener el sistema tan generoso que tenemos en unos próximos veinte o treinta años en los que las circunstancias van a ser bastante adversas, el coste de oportunidad va a ser enorme. Ya estamos empezando a verlo en el deterioro de servicios públicos, en la sanidad, en la falta de recursos de la dependencia, en el deterioro de los trenes y carreteras... No hay recursos para otras cosas en las que también deberíamos invertir, y ese es el problema. No lo es tanto que el sistema de pensiones desaparezca un día, porque la presión política es enorme y ningún gobierno quiere hacerlo. Lo que menos peligro corre con seguramente las pensiones, pero a costa de casi todo lo demás, y ese es un problema muy serio».