Jubilación
Jubilación anticipada
Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social: «Europa modula mejor las jubilaciones que España»
El experto compara el modelo español con los sistemas de Alemania, Francia, Italia y Portugal, donde las largas carreras laborales tienen más peso en el acceso a la jubilación anticipada
La jubilación anticipada de los trabajadores con largas carreras de cotización vuelve a situarse en el centro del debate sobre el sistema de pensiones. En España, quienes se retiran antes de la edad ordinaria afrontan coeficientes reductores que se aplican sobre la pensión inicial y que dependen de dos factores: los meses de anticipo y los años cotizados.
El funcionario de la Seguridad Social Alfonso Muñoz Cuenca analiza esta cuestión desde una perspectiva comparada con otros países de la Unión Europea, como Alemania, Francia, Italia y Portugal.
El elemento más controvertido, según expone, es que esas reducciones tienen carácter permanente. Es decir, no desaparecen cuando el pensionista alcanza la edad ordinaria de jubilación. Incluso en carreras de cotización muy prolongadas, las penalizaciones se mantienen de por vida, aunque puedan ser menores.
«La cuestión de fondo no es solo cuando se jubila una persona sino algo más profundo, qué reconocimiento real tiene una carrera de cotización de 40, 43 o 45 años dentro del sistema de pensiones español», plantea Muñoz Cuenca en el vídeo.
España mantiene penalizaciones vitalicias
En el sistema español, las jubilaciones anticipadas pueden ser voluntarias o involuntarias. En ambos casos, se aplican coeficientes reductores sobre la pensión inicial. Estos coeficientes varían en función de los meses de adelanto respecto a la edad ordinaria y de los años cotizados.
Muñoz Cuenca subraya que el problema no está únicamente en la existencia de esas reducciones, sino en su duración. A su juicio, el modelo reconoce parcialmente las largas carreras de cotización en el porcentaje de pensión, pero no elimina el impacto del anticipo.
Como ejemplo, señala que un trabajador que accede a la jubilación anticipada con 43 años cotizados puede sufrir una reducción de entre el 17 % y el 21 %, en función de los meses de anticipo. Esa penalización, recalca, se mantiene durante toda la vida del pensionista.
De ahí que una de sus críticas sea la «falta de proporcionalidad entre el esfuerzo contributivo y la penalización final».
Alemania diferencia las carreras largas
El análisis compara el caso español con el alemán, donde existe la figura de los asegurados de larga duración. Se trata de trabajadores con carreras de cotización en torno a los 45 años.
En estos supuestos, Alemania permite acceder antes a la jubilación ordinaria y, además, reduce de forma significativa la penalización o incluso la elimina en determinados casos. El sistema distingue entre las jubilaciones anticipadas ordinarias y las vinculadas a largas carreras laborales.
La lógica, según resume Muñoz Cuenca, es clara: cuanto mayor es la carrera contributiva, menor es la necesidad de aplicar penalizaciones permanentes.
Francia adapta la edad a la carrera laboral
Francia aparece en el análisis como uno de los países que más ha desarrollado este concepto. Su sistema de «carreras largas» permite jubilarse antes de la edad legal a quienes empezaron a trabajar muy jóvenes y acreditan un número elevado de trimestres cotizados.
En este modelo, la edad de jubilación deja de ser un parámetro rígido. El sistema introduce distintas edades de salida en función de dos elementos:
- la fecha en la que comenzó la vida laboral
- la duración de la carrera de cotización
En la práctica, muchos trabajadores con largas carreras pueden jubilarse anticipadamente sin penalización efectiva o con reducciones muy limitadas. Muñoz Cuenca destaca que el enfoque francés es «más previsible y progresivo» que el español, porque vincula de manera más directa la edad de salida con el esfuerzo contributivo.
Italia combina edad y años cotizados
Italia ha desarrollado un sistema distinto, basado en la combinación de edad y años de cotización. A través de fórmulas como cuota 100, cuota 102 o cuota 103, según la reforma vigente, el acceso a la jubilación puede anticiparse cuando se alcanza una determinada suma entre edad y años cotizados.
Esto significa que la carrera laboral tiene un peso directo en el acceso a la jubilación. No es un modelo basado exclusivamente en penalizaciones, como ocurre en España, sino un sistema híbrido en el que se flexibiliza el acceso y se ajusta el cálculo de la pensión mediante factores actuariales.
Muñoz Cuenca pone como ejemplo que un trabajador con 63 años y 42 años de cotización podría acceder a la jubilación anticipada sin penalización.
Portugal modula la penalización
Portugal también ha introducido mecanismos específicos para las largas carreras de cotización. En determinados supuestos, la penalización por jubilación anticipada se reduce e incluso puede eliminarse parcialmente cuando la carrera laboral es especialmente extensa.
Al igual que Alemania, Portugal distingue entre la jubilación anticipada general y la jubilación anticipada vinculada a largas carreras de cotización. El modelo portugués no supone una exención general, pero sí una modulación de la penalización en función del esfuerzo contributivo.
Para Muñoz Cuenca, esa lógica de compensación está más clara que en el caso español.
La comparación europea
El funcionario concluye que el debate no consiste en afirmar que en Europa no existan penalizaciones. La diferencia, sostiene, es que en otros países se aplican de forma más precisa y con mayor atención a la carrera laboral del trabajador.
Según el análisis, en la mayoría de los países comparados la cotización acumulada influye de manera directa en:
- el acceso a la jubilación;
- la edad efectiva de salida;
- la intensidad de las penalizaciones;
- la posibilidad de jubilarse antes con menor impacto económico.
En España, en cambio, el sistema se apoya en coeficientes reductores homogéneos, permanentes y con un reconocimiento limitado a las largas carreras de cotización.
Muñoz Cuenca defiende que una de las grandes reformas pendientes del sistema español de pensiones pasa por reforzar la proporcionalidad contributiva. En su planteamiento, el esfuerzo de quienes han cotizado durante 40, 43 o 45 años debería incorporarse de forma más efectiva al momento de la jubilación.