Un tren de Renfe en la estación de Chamartín-Clara Campoamor
Talgo y Renfe resuelven el contencioso de los trenes con fisuras y aplazan a 2032 la multa por los retrasos
El fabricante convertirá en ancho variable todos los S106 Avril con ancho fijo, las unidades afectadas, que fueron retiradas del servicio en la línea Madrid - Barcelona, con un coste de 132 millones
Final, en principio, a una de las grandes polémicas ferroviarias de los últimos años. Talgo y Renfe han alcanzado un acuerdo para reconvertir todos los trenes Avril S106 de ancho fijo a ancho variable. Por esta reconversión, que afectará a 15 unidades de un total de 30 (las otras 15 venían de serie con ancho variable), Renfe abonará a Talgo 132 millones de euros.
Renfe decidió retirar, por seguridad, en agosto de 2025 los trenes Talgo que cubrían el servicio Avlo, su filial low cost, entre Madrid y Barcelona. Lo hizo tras detectar fisuras en los bogies -conjunto de ruedas y ejes- de cinco unidades, todas ellas con la configuración de ancho fijo. Fuentes de Renfe amplían que la flota se distribuirá entre 20 unidades para servicios AVE y 10 trenes para AVLO.
Además, según Talgo, en un comunicado remitido a la CNMV, el pacto incluye que las penalizaciones de Renfe por los retrasos en las entregas de estas unidades no se iniciarán hasta 2032. Es decir, «con posterioridad por lo tanto al vencimiento de la deuda bancaria que acaba de ser reestructurada, extendiéndose después durante los 6 años siguientes», afirma Talgo, lo que supondrá un balón de oxígeno para el pago de una sanción que, al ascender a 116,6 millones, amenazaba con comprometer seriamente sus finanzas.
El acuerdo incluye además el pago por parte de Renfe de los pagos pendientes de los Avril y la liberación de la mayor parte de los avales vigentes, «concretamente unos 200 millones de euros en los próximos tres meses», según Talgo.
Además, Talgo afirma que se han realizado «mejoras en el contrato de mantenimiento» que suponen por un lado que, ligado al cambio de bogies y rodales, Renfe incremente el precio de mantenimiento en aproximadamente un 29 % y, por otro, que asuma la compra de todos los recambios necesarios que cederá a Tarvia, sociedad conjunta propiedad de Talgo y Renfe especializada en el desarrollo y ejecución de trabajos de mantenimiento.