La residencia fiscal, el lugar donde se genera la renta y los convenios internacionales son determinantes a la hora de pagar impuestos por las primas
Mundial 2026
Los impuestos que pagarán los jugadores de España por las primas del Mundial
Los internacionales españoles recibirán cerca de 700.000 euros si conquistan el Mundial y unos 450.000 si pierden la final. Esto es lo que conservarán después de impuestos y por qué no todos tributarán igual
La selección española se juega ante Argentina algo más que su segundo Mundial. Además del prestigio deportivo, cada futbolista convocado podría recibir una prima cercana a los 700.000 euros brutos si España conquista el título. En caso de derrota en la final, la cantidad rondaría los 450.000 euros. Sin embargo, el ingreso efectivo que llegará a la cuenta de cada jugador dependerá principalmente de su residencia fiscal.
El acuerdo alcanzado entre los capitanes y la Real Federación Española de Fútbol establece que los jugadores se repartirán el 45 % del premio abonado por la FIFA si son campeones y el 40 % si terminan subcampeones. La organización presidida por Gianni Infantino entregará alrededor de 44 millones de euros a la Federación en caso de victoria española.
Los jugadores se repartirán el 45 % del premio abonado por la FIFA si son campeones y el 40 % si terminan subcampeones
Desde Ofeco, asesoría especializada en empresas y fiscalidad, recuerdan que estas primas no tienen un tratamiento excepcional por proceder de una competición deportiva. «A efectos tributarios, se consideran una remuneración vinculada a la actividad profesional del jugador. No son un premio exento ni una ganancia que pueda quedar al margen de la declaración», explican.
La residencia fiscal marca la diferencia
Los futbolistas residentes fiscales en España deberán integrar la prima en la base general del IRPF junto con sus salarios, rendimientos del trabajo, capital inmobiliario o cualquier ganancia derivada. Debido al elevado nivel de ingresos habitual de un jugador internacional, prácticamente toda la prima quedará situada en el tramo marginal superior.
El tipo final no será idéntico para todos. El IRPF combina una escala estatal y otra autonómica, por lo que la carga depende de la comunidad en la que tenga su residencia cada deportista. En algunos casos, el marginal se encontrará alrededor del 47 %, aunque puede superar el 50 % en determinados territorios.
«No significa que todos los ingresos anuales del jugador tributen al tipo máximo, pero sí que una remuneración extraordinaria de este tamaño se añadirá previsiblemente a una base que ya ha agotado los tramos inferiores», matizan desde Ofeco.
Tomando como referencia un marginal del 47 %, una prima de 700.000 euros podría generar una cuota cercana a 329.000 euros. El jugador conservaría aproximadamente 371.000 euros, antes de considerar circunstancias personales, retenciones, deducciones o ajustes en la declaración.
Que la Federación sea española no implica necesariamente que todos los convocados paguen lo mismo en EspañaAsesoría de empresas Ofeco
En caso de derrota, los 450.000 euros brutos dejarían unos 238.500 euros después de aplicar esa misma referencia fiscal. Hacienda recibiría alrededor de 211.500 euros.
Estos cálculos no pueden trasladarse automáticamente a los internacionales que militan y residen fiscalmente fuera de España. Los jugadores establecidos en Inglaterra, Francia, Alemania u otros países tendrán que analizar la normativa del Estado donde sean contribuyentes, los convenios para evitar la doble imposición y los posibles impuestos satisfechos en los países donde se ha disputado el Mundial.
«Que la Federación sea española no implica necesariamente que todos los convocados paguen lo mismo en España. La residencia fiscal, el lugar donde se genera la renta y los convenios internacionales son determinantes», señala Ofeco.
La ley Beckham no protege a los futbolistas
La conocida como ley Beckham tampoco permitirá reducir la factura de los internacionales residentes en España. El régimen especial para trabajadores desplazados permite, con determinados requisitos, tributar como no residente durante el año de llegada y los cinco ejercicios posteriores.
No obstante, la legislación excluye expresamente a los deportistas profesionales cuya relación laboral está regulada por el Real Decreto 1006/1985. La Agencia Tributaria recoge esta excepción tanto en la normativa anterior como en la regulación aplicable desde 2023.
David Beckham dio nombre popular al régimen fiscal para trabajadores desplazados
«David Beckham pudo beneficiarse del régimen cuando llegó al Real Madrid, pero un futbolista profesional que se desplace actualmente a España para ser contratado por un club no puede acogerse por esa relación laboral», aclara la asesoría.
Un futbolista profesional que se desplace actualmente a España para ser contratado por un club no puede acogerse a la ley BeckhamOfeco, Asesoría de empresas
La exclusión de los deportistas profesionales se introdujo con efectos desde 2015. Para los contribuyentes que sí pueden aplicar este régimen, los rendimientos del trabajo tributan al 24 % hasta 600.000 euros y al 47 % por la parte que exceda esa cifra.
Los 600.000 euros de Sudáfrica
El único precedente en este caso para España se encuentra en el Mundial de Sudáfrica de 2010. Cada uno de los 23 campeones recibió aproximadamente 600.000 euros brutos. El desembolso total de la Federación ascendió a 13,8 millones, cerca de la mitad del premio concedido entonces por la FIFA.
Cada uno de los 23 campeones en 2010 recibió aproximadamente 600.000 euros brutos
Parte de aquellas primas pudo tributar inicialmente en Sudáfrica, donde se aplicaba un gravamen aproximado del 21 %. Sin embargo, los jugadores residentes en España tuvieron que incluir el ingreso en su declaración y pagar la diferencia hasta el tipo máximo español, situado entonces en el 43 %. La deducción por doble imposición evitó que abonaran dos veces el impuesto completo, pero no que regularizaran la diferencia.
Dieciséis años después, el principio continúa siendo similar, ya que la copa puede levantarse en Nueva York, pero la factura fiscal viaja hasta el país en el que reside cada jugador.