El trabajador se arriesga a quedarse sin indemnización
Empleo
Juan Manuel Lorente, abogado laboralista: «No hagas nunca esto si la empresa te despide»
La dificultad reside en que la orden inicial se habría dado de palabra, mientras que las faltas de asistencia sí pueden quedar registradas
Una comunicación verbal de la empresa no siempre es suficiente para que un trabajador deje de acudir a su puesto. Aunque el empleador le indique que no vuelva al día siguiente, actuar únicamente sobre esa instrucción puede acabar perjudicándole si no existe una carta de despido y tampoco se ha tramitado su baja en la Seguridad Social.
La advertencia parte de una situación concreta. La empresa comunica verbalmente al empleado: «Oye, tú mañana no vengas». El trabajador interpreta entonces que ha sido despedido y, siguiendo esa indicación, deja de presentarse en su puesto. Sin embargo, la compañía puede esperar tres o cuatro días sin darle de baja en la Seguridad Social y utilizar después esas ausencias en su contra.
Pasado ese tiempo, la empresa podría remitirle una carta de despido en la que figure que el empleado no ha acudido a trabajar durante varios días. Solo después de enviar esa comunicación formal tramitaría la baja en la Seguridad Social. «Pues aquí ya tienes el lío montado», resume Juan Manuel Lorente, abogado laboralista.
Un despido disciplinario sin indemnización
El problema principal es que la carta de despido puede presentar las ausencias como una falta imputable al trabajador. Si la empresa sostiene que el empleado dejó de acudir voluntariamente, la extinción de la relación laboral podría plantearse como un despido disciplinario.
En ese escenario, el trabajador se arriesga a quedarse sin indemnización. La dificultad reside en que la orden inicial se habría dado de palabra, mientras que las faltas de asistencia sí pueden quedar registradas. De este modo, la versión de la empresa podría apoyarse en un hecho objetivo: el empleado no acudió a su puesto durante varios días.
La situación también puede tener consecuencias sobre la prestación por desempleo. Según advierte, «por el mero hecho de haber faltado a tu trabajo tres días el SEPE también puede ponerte a problema para cobrar el paro». El empleado podría encontrarse, por tanto, con dificultades tanto para recibir una indemnización como para acceder al paro. «Vamos, un desastre», concluye la explicación al describir el posible resultado.
La recomendación: seguir acudiendo al trabajo
Ante una orden verbal de no volver, la recomendación es continuar presentándose en el puesto mientras no exista una carta de despido y el trabajador siga dado de alta en la Seguridad Social.
«Si la empresa te dice que no vengas mañana pero no te da una carta de despido ni tampoco te da de baja en la seguridad social tú debes seguir yendo a trabajar», subraya. La clave es no darse por despedido únicamente a partir de una conversación verbal.
Mientras no haya una comunicación formal y la relación laboral continúe activa, dejar de acudir puede terminar convirtiéndose en el argumento utilizado por la empresa para justificar el despido.