El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, en el Congreso de los Diputados.
Malestar en el Banco de España con el nuevo capricho de Escrivá: ahora quiere hacer un museo
Implicará la salida de más de 300 empleados del edificio de Cibeles, en Madrid
El mal ambiente entre los empleados registra un nuevo pico de intensidad en el Banco de España. En esta ocasión se debe a lo que se considera otro capricho del gobernador, José Luis Escrivá: poner en marcha un museo en las históricas dependencias de la entidad ubicadas frente a la fuente de Cibeles.
El gobernador lo ve como un modo de acercar la institución a los ciudadanos, pero entre los 2.000 empleados del Banco de España hay un cabreo considerable. Más de 300 tendrán que salir de allí solo en una primera fase.
El Banco de España no está pensado para ser un museo por el que la gente circule. De ahí que haya que hacer obras que costarán un dinero –aún no ha trascendido su coste– y que llevarán un tiempo. En principio estará en marcha en el año 2030, pero Escrivá quiere que empiece a funcionar antes, en un año o en dos. En 2030 termina su mandato, y antes de irse le gustaría verlo terminado, y está presionando para conseguirlo.
En principio estará terminado en 2030, pero Escrivá quiere que sea antes
La idea es que el museo muestre la Cámara del Oro, que alberga buena parte de las reservas de oro de España en forma de lingotes apilados, y que ahora está en el Banco de España siete pisos hacia abajo y con un acceso a través de un ascensor de la época de la Guerra Civil; monedas, para las que ya se ha contratado a una empresa que hará un inventario y las colocará, porque no pueden ir en cualquier sitio; y la colección de obras de arte, que contiene más de 4.000 piezas que resumen la historia de España desde el siglo XV hasta hoy: pinturas, dibujos, esculturas, fotografías, numismática y tapices. Se está planteando que la entrada sea gratuita.
La idea puede ser muy atractiva para el público en general, pero entre los empleados del Banco está levantando ampollas; entre otras cosas, porque tendrán que moverse. La idea es que el museo vaya en la planta P, en donde actualmente están los directores generales, que tendrán que subir a la segunda planta; los que están en la segunda, pasarían a la planta denominada de las mansardas (una más arriba), y los que están en las mansardas, irán fuera de Cibeles, a otro edificio del Banco de España.
La idea es que solo conserven despacho los directores generales y directores de departamento. De ahí para abajo, sin despacho; en mesas compartidas. Ya han empezado a salir trabajadores hacia Alcalá 522, en donde hay una sede del banco. Hay otra en el 48 y otra en Recoletos que está alquilada.
La Cámara de Oro está hoy en el Banco siete pisos hacia abajo
Entre los empleados de la entidad hay un disgusto notable, porque entienden que el banco no está para ser un museo. No es la idea de acercar el banco a la gente. Y todo esto se produce mientras el Banco de España ha perdido un peso importante en la opinión pública desde que Pablo Hernández de Cos dejó de ser gobernador de la institución y llegó José Luis Escrivá. Entre otros motivos, hay que atribuir la pérdida de peso a que el Banco de España ya no opina sobre cuestiones como las pensiones, sobre cuya sostenibilidad antes mostraba dudas y llamaba la atención sobre ello. Ahora Escrivá no quiere ni oír hablar de esta cuestión, en buena medida por las críticas que se vertieron sobre la reforma que él hizo cuando fue ministro de la Seguridad Social.
La idea del museo es una de las que se consideran más pintorescas de Escrivá, aunque también ha tenido otras, como el intento de cambiar su despacho nada más llegar a su puesto, en septiembre de 2024.
Más cargos de libre designación
Junto con el disgusto y el incordio que provocan cuestiones como la del museo a los trabajadores del Banco de España, hay otras que también les inquietan; por ejemplo, la relacionada con el nuevo convenio. Permitirá incorporar más cargos de libre designación, con lo que el gobernador podrá atraer personas más cercanas. Es lo que está haciendo en la institución, donde personas que no coinciden y critican su línea de actuación, como el consejero Fernando Fernández, son arrinconadas.
Los sindicatos accedieron a este nuevo convenio por las ventajas que se les concedieron: entre otras, mayor flexibilidad horaria y la elevación de la cuantía de un préstamo para la adquisición de vivienda a un tipo favorable de 180.000 euros a 300.000 euros.
En el Banco también están llamando la atención algunos movimientos de Escrivá en Barcelona, en donde ha colocado a un director de un departamento de experimentación y laboratorio de tecnologías aplicadas (DELTA). El departamento tiene un puñado de empleados en Barcelona cuando normalmente los departamentos poseen desde sesenta a trescientas personas. También hay una oficina de tendencias globales con un contenido muy difuso.
Por otra parte, según fuentes internas, Escrivá ha destituido al director de la oficina de Barcelona y lo ha movido forzosamente a Badajoz, no se sabe si para colocar a alguien que le interesa más en la Ciudad Condal, y el gobernador mantiene su interés en prorrogarse en el cargo, y estar en él doce años.