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Fachada del edificio de Siemens Gamesa.H.Bilbao - Europa Press

El boom de la inteligencia artificial rescata a Siemens Gamesa tras cuatro años de números rojos

Obtuvo en el tercer trimestre un beneficio de 56 millones de euros, frente a las pérdidas de 425 millones registradas un año antes

El auge de los centros de datos para inteligencia artificial está disparando la demanda mundial de electricidad y reactivando las inversiones en generación y redes eléctricas. Uno de los grandes beneficiados de este auge es Siemens Gamesa, que obtuvo en el tercer trimestre un beneficio de 56 millones de euros, frente a las pérdidas de 425 millones registradas un año antes, logrando su primer resultado positivo desde el ejercicio 2022.

La vuelta a los beneficios supone un hito para el fabricante de aerogeneradores, inmerso desde hace años en un profundo proceso de reestructuración tras los problemas de calidad que lastraron su rentabilidad y obligaron a su matriz, Siemens Energy, a asumir fuertes pérdidas. En el acumulado de los nueve primeros meses del ejercicio fiscal, Siemens Gamesa redujo un 85 % sus pérdidas, hasta los 204 millones de euros, frente a los 1.358 millones del mismo periodo del año anterior.

Las ventas del fabricante crecieron un 9,5 % entre abril y junio, hasta los 2.743 millones de euros, mientras que los ingresos acumulados prácticamente igualaron los del ejercicio anterior, con 7.624 millones. La compañía mantiene además su objetivo de alcanzar el break-even en el conjunto del ejercicio fiscal 2026.

La mejora de Gamesa llega en un momento de fuerte crecimiento para Siemens Energy. El grupo alemán explicó que la expansión de los centros de datos destinados a inteligencia artificial en Estados Unidos y las inversiones en nuevas centrales eléctricas en Oriente Próximo impulsaron la demanda de sus equipos energéticos durante el trimestre.

Ese impulso permitió a Siemens Energy registrar cifras récord de actividad. Los pedidos ascendieron a 17.900 millones de euros, el nivel más alto de su historia, mientras que la cartera alcanzó los 162.000 millones. Los ingresos trimestrales crecieron un 18,5 %, hasta 11.400 millones de euros, también un máximo histórico, impulsando el beneficio acumulado del grupo hasta 2.525 millones de euros, más del doble que un año antes.

«La demanda mundial de electricidad, y por consiguiente de nuestros productos, se mantuvo fuerte», afirmó el consejero delegado del grupo, Christian Bruch, que atribuyó buena parte del crecimiento al aumento de las inversiones energéticas necesarias para abastecer el incremento del consumo eléctrico. El directivo destacó además que Siemens Gamesa haya vuelto a beneficios por primera vez desde 2022, un resultado que calificó de «logro fantástico» tras varios ejercicios marcados por las pérdidas.

La demanda eléctrica cambia el sector

La proliferación de centros de datos para entrenar y operar modelos de inteligencia artificial está modificando el mapa de la inversión energética mundial. Estas instalaciones consumen cantidades crecientes de electricidad y están obligando a acelerar proyectos de generación, redes de transporte y equipos eléctricos.

Ese nuevo ciclo inversor está beneficiando especialmente a fabricantes como Siemens Energy, cuya actividad abarca desde turbinas de gas hasta redes eléctricas y energías renovables.