Varias personas en una máquina de venta de billetes en la estación Madrid-Atocha
Transporte
La nueva aplicación de Renfe se estanca: apenas registra 13.000 compras en sus primeras semanas
Frente al volumen masivo de descargas y visitas, las transacciones de pasajes dentro de la plataforma siguen siendo residuales
La puesta en marcha de la nueva aplicación móvil de Renfe deja al descubierto una marcada brecha entre el interés inicial generado y su uso comercial efectivo. Pese a que la compañía ferroviaria presume de haber superado los 1,1 millones de descargas y actualizaciones desde su lanzamiento el pasado 30 de julio, las cifras de conversión real muestran un volumen escaso de transacciones: apenas 13.000 compras de billetes confirmadas durante sus primeras semanas de funcionamiento.
Los datos facilitados por el propio operador reflejan que la plataforma acumula 630.000 visitas y 160.000 usuarios únicos, registrando una media de 25.000 visitantes diarios con un tiempo de permanencia medio de seis minutos.
No obstante, estas métricas confirman que la mayoría de los usuarios utiliza la herramienta para consultar trayectos, horarios y la circulación en tiempo real, relegando la adquisición de pasajes a un plano secundario y cuestionando el impacto comercial anunciado.
Transporte en crisis
La tibia acogida transaccional de la aplicación coincide con un momento complejo para el transporte ferroviario de alta velocidad. El descenso de viajeros entre Madrid y Barcelona —con una caída del 17 % entre enero y marzo respecto al año anterior en el conjunto de operadores (Renfe, Iryo y Ouigo)— responde a las limitaciones de velocidad, el deterioro de las vías y el aumento de 25 minutos en los tiempos de viaje tras las recientes incidencias en la infraestructura.
Este escenario, sumado al encarecimiento de las tarifas, ha impulsado a aerolíneas como Vueling a programar el regreso de sus vuelos entre Madrid y Barcelona a partir del 5 de octubre y hasta marzo de 2027 para captar la demanda desencantada con el tren.