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El vicepresidente y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en su visita a Ceuta, con el alcalde de la ciudad, Juan Vivas.

El vicepresidente y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en su visita a Ceuta, con el presidente de la ciudad, Juan Vivas.EFE/Reduan

Decepción entre los empresarios de Ceuta con Cuerpo y el Gobierno: «Están a verlas venir y sin saber qué hacer»

Lamentan que vayan a hacerse la foto y que no anunciaran medidas concretas de ayuda el pasado martes en el Consejo de Ministros

La reciente visita a Ceuta del vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía Carlos Cuerpo ha sido muy mal calificada por los empresarios de la ciudad: «Ha sido una decepción», indican desde la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE). «Siempre es positivo que vengan, pero cuatro semanas después y para preguntar... Aspirábamos a que se hubieran planteado medidas anteayer en el Consejo de Ministros, pero no trajo nada. Eso sí: vino con buena predisposición», añaden.

Los empresarios de Ceuta lo están pasando mal. Las ventas les cayeron un 100 % en la primera semana de la invasión de inmigrantes marroquíes (la del 30 de julio). En la siguiente, la semana de la Feria, les descendieron entre un 70 % y un 75 %. De media, en el mes, les han disminuido en un 40 %.

Con este contexto, la CECE pidió al Ministerio de Economía la semana pasada una batería de medidas que de momento el Gobierno no ha aprobado. Lo único que ha anunciado es una ayuda de 25 millones de euros para la atención de inmigrantes, algo que, lógicamente, no tiene ningún impacto en los negocios.

«No existe la normalidad ni la seguridad está garantizada en la ciudad», apuntan desde CECE, y por ello piden medidas al Gobierno para aliviar la situación crítica de las empresas, los comercios y sus trabajadores: ayudas directas, moratorias en los pagos a la Seguridad Social, ERTES para poder gestionar mejor el empleo... «Son medidas de simple supervivencia, para poder pagar a los proveedores, a los empleados o los alquileres tras la pérdida de caja -producida por el cierre temporal de los negocios por la invasión-. La recuperación económica ya llegará más a largo plazo», añaden desde CECE.

Lo más preocupante es que la crisis no tiene fecha de caducidad. «La dana o los incendios se terminaron en un momento determinado, pero nosotros estamos inmersos en una crisis que no sabemos cuánto puede durar. Pueden ser meses y meses. Somos incapaces de calcular su coste económico», indican en CECE. Aunque existe esta incertidumbre, el secretario general de la entidad ha estimado en unos 30 millones de euros las pérdidas económicas acumuladas durante el mes de agosto.

Los comercios están abiertos, pero la actividad ha bajado, y está sometida a la incertidumbre sobre cuáles serán las intenciones de los inmigrantes que entran a comprar. Hay una calma tensa mezclada con manifestaciones espontáneas de los residentes en la ciudad, que expresan así su hartazgo de la situación. Por la mayoría de los barrios de la ciudad hay militares y tanquetas que muestran que aún no ha vuelto la normalidad. «En Ceuta siempre esperas que pueda suceder algo así. Lo veíamos venir, pero no de la noche a la mañana», afirman desde la organización empresarial. Una vez sucedida la invasión, «esperábamos una respuesta más inmediata: un mando único en los primeros días, no que vinieran a hacerse la foto. Medidas concretas: moratoria, líneas directas de financiación... Siguen estando a verlas venir y sin saber qué hacer», lamentan desde CECE.

La mayor pena es que la crisis llega a Ceuta en un momento en el que la ciudad autónoma estaba tratando de remontar el vuelo: «Por ejemplo, se había lanzado hace poco un plan estratégico turístico en el que se había invertido bastante dinero. En las 48 horas de la invasión, se fue todo por tierra. Es descorazonador», concluyen desde CECE.

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