Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE)
El BCE eleva al 2,5 % los tipos de interés en la segunda subida en tres años
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha seguido este jueves el guion establecido y ha subido los tipos de interés un cuarto de punto, hasta situar el precio del dinero en el 2,5 %. Se trata del segundo incremento desde septiembre de 2023.
«El conflicto en Oriente Próximo continúa generando presiones inflacionistas y se prevé que la inflación se mantendrá muy por encima del objetivo durante un período prolongado», ha argumentado el regulador financiero en un comunicado.
El escenario de referencia de las nuevas proyecciones de los expertos del BCE sitúa la inflación general en un promedio del 3,0 % en 2026, del 2,5 % en 2027 y del 2,1 % en 2028, y la inflación, excluidos la energía y los alimentos, en el 2,5 % en 2026, el 2,6 % en 2027 y el 2,3 % en 2028.
Por su parte, la proyección de referencia para el crecimiento económico se sitúa en el 0,9 % en 2026, el 1,4 % en 2027 y el 1,5% en 2028. Esta revisión al alza para 2026 y 2027 refleja principalmente una capacidad de resistencia de la economía de la zona del euro mayor de la esperada.
Este escenario es poco favorable para los hipotecados. De hecho, el impacto ya se está viendo en el euríbor, el indicador más habitual para calcular las hipotecas variables que baila al son de los tipos de interés, hasta situarse por encima del 3,1 % en su tasa mensual.
La banca no ha tardado en trasladar el aumento de los tipos de interés oficiales al euríbor, y las consecuencias no se van a hacer esperar. Esto supone que una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años y un diferencial del 1 % podría encarecerse más de 800 euros al año. Aunque el impacto final dependerá de las condiciones concretas de cada préstamo.
Este cambio sobre la política monetaria también debería afectar sobre la rentabilidad de los productos de ahorro. Sin embargo, parece estar haciéndolo a un ritmo más lento que sobre el euríbor. Durante los últimos días la banca no ha anunciado mejoras en la rentabilidad de sus depósitos.
La diferencia entre el comportamiento de las hipotecas y de los depósitos resulta llamativa. Mientras el mercado financiero anticipa las futuras subidas y el euríbor reacciona prácticamente de inmediato, las entidades no parecen tener la misma urgencia para mejorar la remuneración de los ahorros de sus clientes, explican desde el comparador financiero.