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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Oscar Puente.EFE

Puente critica que se culpe siempre a «la puta Renfe» por los retrasos ferroviarios

Asegura que una gran cantidad de las incidencias operativas se deben a causas ajenas a la propia infraestructura o al servicio ferroviario

Óscar Puente recurre al trazo grueso para tratar de exculpar a las empresas públicas de la situación de la red ferroviaria. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha afirmado este jueves que «la puta Renfe» no siempre tiene la responsabilidad de las demoras y paradas que sufren los trenes en España, alegando que una gran cantidad de las incidencias operativas se deben a causas ajenas a la propia infraestructura o al servicio ferroviario.

En declaraciones a RNE recogidas por Europa Press, el titular de Transportes ha lamentado la tendencia a responsabilizar de forma sistemática a la compañía pública ante cualquier tipo de contratiempo.

«Hay un incendio al lado de las vías, hay que parar el servicio, la puta Renfe. Hay una incidencia de este tipo, la puta Renfe. Y la puta Renfe, por desgracia, pues en un porcentaje muy amplio del número de incidencias, muchas veces no tiene la más mínima culpa», ha aseverado Puente.

El ministro ha puesto como ejemplo dos episodios recientes para ilustrar cómo condicionantes externos afectan de forma directa a la circulación. En primer lugar, ha explicado que, ayer, en Cataluña un temporal «tremendo» provocó la caída de una catenaria, lo que obligó a suspender durante horas el tráfico en la línea de alta velocidad entre Madrid y Barcelona.

En segundo lugar, se ha referido a una avería registrada en Fuencarral (Madrid), provocada por trabajos ajenos al taller ferroviario: «En unas obras que se desarrollan al lado de nuestro taller y de la salida de los trenes, en una obra alguien tocó una conducción de gas, se produjo una gran fuga de gas, fueron los bomberos y tuvimos que parar. Y esto pasa todos los días», ha argumentado.

Sistema sensible

Puente ha incidido en que el sistema ferroviario es «muy sensible» y muy diferente a la red viaria, lo que provoca que cualquier alteración en el entorno impacte inmediatamente en la operativa diaria.

En este sentido, ha lamentado la sobreexposición mediática y política que sufren las incidencias en España en comparación con otros países o modos de transporte.

Como contrapunto, el ministro ha recordado el colapso puntual que sufrió recientemente el espacio aéreo del Reino Unido. «El otro día el tráfico aéreo de Reino Unido se paró en su totalidad por varias horas. Yo decía el otro día: Dios mío, si nos pasa esto en España, la avería lleva el nombre de Óscar Puente, porque esto es lo que pasa en nuestro país», ha concluido.