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Varias personas hacen compras en una pescadería.EP

El repunte de la inflación aboca a una subida de las pensiones por encima del 3 % en 2027

El IPC acumulado hasta agosto arroja una revalorización provisional del 3,2 % y la inflación tendría que caer con fuerza en otoño para rebajarla del 3 %

El fuerte repunte de la inflación durante los últimos meses empieza a trasladarse a la factura que tendrá que afrontar la Seguridad Social el próximo año. Las pensiones contributivas se encaminan a recuperar en 2027 subidas superiores al 3 %, después de que el IPC se disparase en agosto hasta el 4,3 %, su nivel más elevado desde febrero de 2023. Con nueve de los doce meses que determinarán la próxima revalorización ya conocidos, el incremento provisional se sitúa en el 3,2 %.

La reforma de las pensiones aprobada durante la etapa de José Luis Escrivá al frente del Ministerio de Inclusión vinculó definitivamente la actualización anual de las prestaciones a la evolución de los precios. Desde 2022, las pensiones contributivas se revalorizan tomando como referencia la media de las tasas interanuales del IPC de los doce meses anteriores a diciembre del año precedente, por lo que para determinar la subida de 2027 se utilizan los datos comprendidos entre diciembre de 2025 y noviembre de 2026.

Hasta el momento se conocen nueve de esas doce referencias. El IPC cerró diciembre en el 2,9 %, descendió al 2,3 % tanto en enero como en febrero y volvió a acelerarse posteriormente: 3,4 % en marzo, 3,2 % en abril, mayo y junio, 3,6 % en julio y, finalmente, 4,3 % en agosto. La suma de todas estas tasas arroja una media provisional del 3,16 %, que expresada con un decimal situaría actualmente la revalorización en el 3,2 %.

El dato definitivo publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística confirma además que la inflación aumentó siete décimas respecto a julio y encadenó su quinto mes consecutivo por encima del 3 %. El fuerte encarecimiento de los carburantes explica buena parte del repunte registrado durante agosto.

A falta de conocer los datos de septiembre, octubre y noviembre, la subida definitiva todavía puede variar, aunque la evolución acumulada durante los primeros nueve meses empieza a dificultar que la revalorización termine por debajo del 3 %. Para que la media de los doce meses no alcanzase ese porcentaje, las tres tasas pendientes tendrían que situarse, en conjunto, por debajo de aproximadamente el 2,5 % de media. Eso exigiría una fuerte desaceleración respecto al 4,3 % registrado en agosto.

El resultado supondría regresar a las revalorizaciones superiores al 3 % después del 2,8 % aplicado en 2025 y del 2,7 % de este año. Desde la entrada en vigor de la nueva fórmula, las pensiones aumentaron un 2,5 % en 2022, se dispararon un 8,5 % en 2023 como consecuencia de la crisis inflacionaria y volvieron a subir un 3,8 % en 2024. El mecanismo garantiza así que los pensionistas mantengan su poder adquisitivo, pero convierte también cada episodio de inflación en un incremento permanente del gasto público.

Más de 7.000 millones

La nómina de las pensiones contributivas de la Seguridad Social alcanzó en agosto los 14.470,4 millones de euros, después de aumentar un 6 % aproximadamente respecto al mismo mes del año anterior. El sistema abona actualmente más de 10,5 millones de pensiones a unos 9,5 millones de personas.

Tomando únicamente como referencia la nómina actual de la Seguridad Social y proyectándola sobre las catorce pagas anuales, el sistema desembolsa a los niveles actuales algo más de 202.500 millones de euros al año. Sobre esa cantidad, cada décima adicional de revalorización supone alrededor de 200 millones de euros anuales.

Una subida del 3,2 % aplicada sobre la nómina actual añadiría, por tanto, alrededor de 6.500 millones de euros anuales solamente en las pensiones contributivas de la Seguridad Social. La factura supera los 7.000 millones cuando se incorporan las pensiones de Clases Pasivas, que también se actualizan con carácter general conforme a la evolución del IPC.

Se trata además de una aproximación conservadora, ya que la nómina sobre la que se aplicará realmente la revalorización a partir del próximo 1 de enero será previsiblemente superior a la actual. El gasto continúa aumentando no solo por las actualizaciones ligadas a los precios, sino también por la incorporación de nuevos pensionistas con prestaciones generalmente superiores a las de quienes abandonan el sistema.

La diferencia respecto a repetir el 2,7 % aplicado este año también es significativa. Cinco décimas adicionales de revalorización representarían, sobre una nómina conjunta próxima a los niveles actuales, más de 1.000 millones de euros adicionales cada año.

El porcentaje definitivo no se conocerá hasta que el INE publique el IPC de noviembre, último dato necesario para completar la media. Pero el acelerón de los precios durante el verano ha elevado ya sustancialmente el punto de partida. Después de un 3,6 % en julio y un 4,3 % en agosto, la inflación tendría que enfriarse con fuerza durante el otoño para impedir que las pensiones vuelvan a afrontar en enero una subida en el entorno o por encima del 3 %.