El consumo sostiene el crecimiento de España mientras el sector exterior resta casi un punto al PIB
La demanda interna aporta 3,5 puntos al crecimiento interanual, mientras que el sector exterior resta nueve décimas por el fuerte aumento de las importaciones
La economía española mantiene su ritmo de crecimiento, pero lo hace apoyada cada vez más en lo que ocurre dentro de sus fronteras. El Producto Interior Bruto (PIB) avanzó un 0,7 % entre abril y junio y un 2,6 % respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos de Contabilidad Nacional publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El dato trimestral confirma la estimación adelantada por Estadística a finales de julio y supone una aceleración de una décima respecto al 0,6 % registrado durante los tres primeros meses del año. Con ello, la economía española encadena ya 24 trimestres consecutivos con tasas intertrimestrales positivas.
El INE sí ha revisado una décima a la baja el crecimiento interanual que había adelantado para el segundo trimestre, desde el 2,7 % hasta el 2,6 %. Al mismo tiempo, ha reducido también una décima el correspondiente al primer trimestre, por lo que el ritmo de crecimiento se mantiene estable en el 2,6 % entre ambos periodos.
La fotografía cambia al observar de dónde procede ese avance. En términos trimestrales, la demanda nacional aportó 1,1 puntos al crecimiento entre abril y junio, mientras que la demanda externa restó medio punto. En términos interanuales, la distancia se amplía hasta los 3,5 puntos positivos de la primera frente a los 0,9 puntos negativos de la segunda.
El principal impulso procede del gasto de las familias. El consumo de los hogares creció un 1,2 % respecto al trimestre anterior, nueve décimas más que entre enero y marzo. En comparación con el segundo trimestre de 2025, el avance alcanza el 3,5 %, cinco décimas más que durante los tres primeros meses del ejercicio.
También la inversión ganó velocidad. La formación bruta de capital aumentó un 1,4 % trimestral, cuatro décimas más que en el primer trimestre. Dentro de ella, la inversión en vivienda y construcción avanzó un 0,5 %, frente al 0,1 % anterior, mientras que la destinada a productos de propiedad intelectual creció un 3 %, el doble que durante los tres primeros meses del año. El gasto de las administraciones públicas, por su parte, mantuvo un crecimiento trimestral del 0,5 %.
El Ministerio de Economía atribuye la fortaleza del consumo a la «solidez» del mercado laboral y destaca también el «elevado dinamismo» de la inversión. Según el departamento que dirige Carlos Cuerpo, el comportamiento registrado durante la primera mitad del ejercicio favorece el cumplimiento de su previsión de crecimiento del 2,6 % para el conjunto de 2026.
Crecen las importaciones
La otra cara de los datos aparece en el sector exterior. Las exportaciones de bienes y servicios aumentaron un 1 % entre abril y junio, una décima más que durante el primer trimestre. Sin embargo, las importaciones aceleraron mucho más: crecieron un 2,6 %, frente al 0,1 % de los tres primeros meses del ejercicio.
La diferencia explica que la demanda exterior reste medio punto al crecimiento trimestral y nueve décimas al interanual. Sin la contribución negativa del exterior, la demanda nacional habría llevado el avance interanual hasta el 3,5 %.