El PP y VOX sitúan como prioridad limpiar de politización Telefónica, Indra y Red Eléctrica
Las tres joyas colonizadas por el sanchismo presumen de tener blindados a sus consejeros. Un decir, pues su salida podría implicar devolver a Hacienda casi la indemnización completa que han amarrado
Marc Murtra (Telefónica), Beatriz Corredor (Red Eléctrica) y Ángel Simón (Indra)
No es una casualidad que Feijoó haya prometido que, en su primer mes de mandato, quiera despolitizar Telefónica, Indra y Red Eléctrica. Las tres joyas colonizadas por el sanchismo presumen sin embargo de tener blindados a sus consejeros. Un decir, pues su salida podría implicar devolver a Hacienda casi la indemnización completa que han amarrado.
Los presidentes, vicepresidentes y consejeros varios de estas empresas y tantas otras han sido nombrados a dedo gracias a méritos tan variados como haber formado parte del tribunal de tesis de Pedro Sánchez, tapar casos de corrupción en empresas públicas, o haber colocado a personajes tan vidriosos como incompetentes. La Oficina Económica del Presidente del Gobierno, dirigida por Manuel de la Rocha, sabe mucho de eso.
Pero el tiempo parece que se acaba, incluso para personajes como Gonzalo Conde Pumpido, hijísimo del presidente del Constitucional y directivo de Telefónica, al que intentará su padre echar una mano como ya hizo en el pasado. Quizá está vez no le resulten tan fácil colocarle.
Pero Pumpido tampoco es una excepción. Indra y Telefónica han contabilizado más de 90 cambios de altos cargos desde que la SEPI aumentó su presencia en ambas empresas. Y si ponemos la lupa en sus órganos de gobierno, que por cierto se acaban de remodelar la semana pasada, han cesado a más de 50 miembros de sus cúpulas e incorporado a más 40 nuevos directivos en los últimos cinco años. Y es que la llegada de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) al capital de Telefónica en 2024 y el refuerzo de su posición en Indra en 2022 han provocado un terremoto en su equipo directivo como no se conoce en ninguna empresa europea del sector.
Lógicamente ambas empresas están ya en el punto de mira de los partidos de la oposición. Y más concretamente Marc Murtra, presidente ejecutivo de Telefónica, que llegó a la operadora hace ahora un año y nueve meses tras una defenestración, con nocturnidad y alevosía, en la propia Moncloa. Sería una sorpresa la continuidad de Murtra, pero lo divertido es que ya han empezado a publicarse artículos en la prensa económica defendiendo su gestión e independencia. Vivir para ver. Aunque les aconsejo que tomen nota de quién y donde se publican. Por aquello de acumular pruebas.
A Murtra y a las listas del PP, que las tiene y largas, de personas a desfilar se unen las de José María Figaredo de Vox. Y ambos partidos coinciden en que no se trata tanto de repartir cargos como de enseñar la puerta de salida a la tropa monclovita. La SEPI y sus manejos en estos ocho años van a ser también objeto de auditorías desde el minuto uno. El mensaje de Feijóo es claro: no esconder nada debajo de la alfombra y fiscalizar cada operación dudosa que se hizo.
Pero hay otra cuestión si cabe más importante. El ex presidente de la Xunta quiere suprimir –y me lo cuenta quien tiene conocimiento de ello– la presencia pública en empresas como Telefónica, Indra y Red Eléctrica, dejando su gestión a profesionales del sector. Sería la mejor lección que podría dar el nuevo gobierno. Devolver las instituciones públicas a su lugar, y dejar que la iniciativa privada vuelva al suyo. Ese sería el gran cambio.