Sede de España de Unilever
Unilever reduce un 77 % sus emisiones operativas y acelera la transformación de su modelo hacia una economía baja en carbono
La compañía articula su estrategia climática en torno a tres palancas: transformación de las operaciones, innovación y colaboración con proveedores
Unilever informó de que continúa avanzando en la implementación de su Climate Transition Action Plan, la hoja de ruta con la que la compañía articula sus objetivos y principales líneas de actuación para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo de toda su cadena de valor. Señaló que ha disminuido un 77% sus emisiones operativas.
La compañía detalló que este plan integra objetivos concretos y acciones orientadas tanto a las operaciones propias como a ámbitos clave del negocio, desde el abastecimiento de materias primas y la colaboración con proveedores hasta el diseño y desarrollo de productos.
Esta estrategia se apoya en tres grandes palancas: la transformación de sus operaciones, la innovación en productos y procesos y el trabajo conjunto con su cadena de suministro para impulsar una descarbonización progresiva y sostenible.
A cierre de 2025, la compañía había reducido un 77 % las emisiones de gases de efecto invernadero de sus centros propios y alquilados, incluyendo fábricas, oficinas y centros de I+D, respecto a 2015. Unilever mantiene como objetivo alcanzar una reducción del 100 % de estas emisiones para 2030.
«La acción climática no es únicamente una responsabilidad ambiental, sino una oportunidad para transformar la forma en que operamos, innovamos y colaboramos con nuestros socios. Los avances logrados hasta la fecha demuestran que es posible reducir emisiones mientras fortalecemos la competitividad y preparamos el negocio para el futuro», manifestó Marta González-Mesones, directora general de Unilever en España.
Transformar operaciones
La primera palanca se centra en las operaciones de la compañía, donde la mejora de la eficiencia energética y la transición hacia fuentes de energía renovable han sido dos de los principales motores de reducción de emisiones en los últimos años.
A estas iniciativas se suma la incorporación progresiva de nuevas tecnologías en los procesos industriales. La compañía utiliza herramientas de análisis de datos e inteligencia artificial para analizar el funcionamiento de sus líneas de producción, identificar oportunidades de mejora y optimizar aspectos como el consumo energético o la capacidad productiva.
La digitalización permite así disponer de una visión más precisa de los procesos y tomar decisiones apoyadas en datos para mejorar su funcionamiento.
La empresa indicó que la segunda palanca pasa por incorporar criterios climáticos desde las fases de desarrollo y reformulación de los productos. Unilever trabaja en ámbitos como la formulación, los materiales y los formatos de envase para reducir progresivamente las emisiones asociadas a su porfolio, buscando al mismo tiempo mantener el rendimiento y atractivo de sus productos para los consumidores.
Incorporar la sostenibilidad desde el diseño permite actuar sobre una parte relevante de la huella de carbono de los productos y acelerar el desarrollo de soluciones adaptadas a los retos específicos de cada categoría.
Proveedores
La tercera palanca amplía la acción más allá de las propias operaciones de Unilever. Una parte relevante de las emisiones asociadas a su actividad se encuentra en su cadena de valor, especialmente en ámbitos relacionados con las materias primas y el suministro.
Por este motivo, la compañía trabaja de forma estrecha con sus proveedores para identificar oportunidades de reducción de emisiones, compartir buenas prácticas y desarrollar conjuntamente nuevas soluciones que contribuyen a acelerar la transición hacia modelos más sostenibles.
Esta colaboración permite extender los objetivos climáticos a diferentes etapas de la cadena de suministro y avanzar de forma conjunta en la transformación de los procesos y materiales utilizados.