La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz.
El Gobierno promete subir el SMI antes de las elecciones, pero deja en el aire su exención del IRPF
Saiz garantiza que el SMI seguirá libre de tributación en 2027, aunque Hacienda reconoce que todavía no tiene fecha para aprobar la reforma necesaria
El Gobierno quiere aprobar una nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) antes de las elecciones generales del 29 de noviembre y promete mantener su exención del IRPF, algo que Hacienda ha dejado en el aire.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha confirmado este lunes que el Ejecutivo volverá a elevar el SMI de cara a 2027 y que sus perceptores seguirán exentos de pagar el impuesto sobre la renta. En una entrevista en la Cadena Ser, Saiz ha defendido la política salarial del Gobierno y ha acusado al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, de mostrar un «importantísimo desconocimiento técnico» sobre la tributación del salario mínimo.
El anuncio llega cuando el Ejecutivo afronta las últimas semanas antes de las elecciones generales. Aunque el Gobierno tiene previsto aprobar la subida antes del 29 de noviembre, todavía no ha concretado ni el porcentaje de incremento ni la fecha en la que se hará efectivo.
El salario mínimo se sitúa actualmente en 1.221 euros mensuales en 14 pagas, frente a los 735,90 euros de 2018. En estos ocho años ha aumentado un 66 %, una evolución que ha obligado a revisar también su tratamiento fiscal para evitar que las sucesivas subidas se traduzcan en una mayor tributación para quienes perciben las retribuciones más bajas.
La principal dificultad se encuentra en los distintos procedimientos necesarios para aprobar ambas medidas. La cuantía del salario mínimo depende del Gobierno, que puede modificarla mediante un real decreto previa consulta con los agentes sociales, sin necesidad de someter la decisión a la convalidación del Congreso.
En cambio, mantener la exención del IRPF tras una nueva subida requiere adaptar la normativa fiscal mediante una reforma legal. Esta modificación sí necesita respaldo parlamentario, lo que complica su aprobación con las Cortes disueltas por el adelanto electoral.
Según fuentes del Ministerio de Hacienda citadas por Europa Press, todavía no existe una fecha concreta para tramitar esa reforma. «Eso tiene que venir después de que se suba el SMI», explican desde el departamento.
La modificación podría abordarse a través de la Diputación Permanente o esperar a la constitución del nuevo Congreso que resulte de las elecciones del 29 de noviembre. En cualquier caso, la subida salarial y su tratamiento fiscal seguirán calendarios distintos.
Esta circunstancia no significa necesariamente que los perceptores del salario mínimo vayan a tener que pagar IRPF en 2027, pero sí que el compromiso anunciado por Saiz necesita todavía una modificación legal para hacerse efectivo.
Discrepancias entre PSOE y Sumar
La tributación del salario mínimo ya provocó varios enfrentamientos entre los socios del Gobierno durante la legislatura. El Ministerio de Trabajo, dirigido por Yolanda Díaz, defendió que las subidas del SMI no debían traducirse en una mayor carga fiscal para sus beneficiarios, mientras que Hacienda, entonces encabezada por María Jesús Montero, mantuvo discrepancias sobre cómo abordar esa exención.