El negocio de las cartas de Pokémon mueve ya cifras gigantescas en todo el mundo
Un jubilado encuentra unas cartas Pokémon olvidadas en su desván y las vende por 1,8 millones de euros
Compró las cartas hace más de 15 años, no dejó que su hijo jugara con ellas y ahora ha batido el récord histórico de ventas en Reino Unido
Guardar cosas viejas en el desván casi nunca da dinero, pero a un jubilado inglés le ha cambiado la vida por completo. Vivía en Woking, una pequeña ciudad cerca de Londres, con unas cajas de cartas Pokémon que llevaban más de 15 años cogiendo polvo en el ático. Decidió venderlas pensando que sacaría algo de dinero y se llevó la sorpresa: los coleccionistas pagaron por ellas cerca de 1,8 millones de euros, la cifra más alta jamás vista en el país por unas cartas de este tipo.
Todo empezó a finales de los noventa. En esa época los niños se pasaban el día cambiando cartas en el colegio. Al ver la moda, este padre pensó que los dibujos eran llamativos y que quizá en el futuro valdrían algo, así que compró varias barajas y no dejó que su propio hijo jugara con ellas para evitar que se rompieran o se doblasen en los bolsillos.
El propio jubilado lo explicaba con humor tras la venta: «A finales de los 90, cuando mi hijo era pequeño, empezó a coleccionar estas tarjetas y a intercambiarlas en el colegio. Me parecieron bonitas y pensé que podrían ser una buena inversión. Mi hijo tenía sus propias tarjetas, pero nunca tuvo acceso a estas, y me alegro mucho de ello».
Ese detalle fue decisivo, porque las cartas se mantuvieron intactas, como recién salidas de fábrica.
Una sola carta por 119.000 euros
Dentro de la caja había auténticas joyas, pero la que desató la locura entre los compradores fue un lote llamado Colección Legendaria, que venía con un Charizard en un estado perfecto. Solo por esa carta se pagaron unos 119.000 euros de golpe.
El negocio de las cartas de Pokémon mueve ya cifras gigantescas en todo el mundo. De hecho, hay piezas exclusivas como la conocida «Pikachu Illustrator» por las que se han llegado a pagar más de cinco e incluso 16 millones de dólares en subastas privadas y eventos de coleccionistas.