No es la primera vez que el PSOE se financia con microcréditos
El PSOE pide dinero prestado para el 29-N a cambio de un interés del 3,75 % que saldría del propio Estado
No es la primera vez que el partido se financia a través de microcréditos. Ya lo hizo en 2019, con foto incluida de Ábalos y Santos Cerdán
Su rentabilidad mejoraría a la de algunas cuentas remuneradas, pero no ayudaría a esquivar la inflación, situada ya en el 4,9 %
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha iniciado una campaña de microcréditos para financiar su campaña electoral en la que pide dinero a cambio de un interés del 3,75 % anual. Se trata de una fórmula que el partido ya utilizó en otros comicios.
«El 29N decidimos si seguimos avanzando o volvemos a los recortes. Apoya con un microcrédito electoral: recupera tu inversión con un 3,75 % de interés y ayúdanos a construir un país de derechos y oportunidades», han escrito los socialistas en su perfil de Twitter junto a un enlace con más información para sumarse a esta campaña. «Los microcréditos no son donaciones –recuerdan– y tu esfuerzo tiene recompensa: las cantidades prestadas serán devueltas junto con los intereses generados, en esta ocasión se ha incrementado a un 3,75 % anual».
El sistema creado para recaudar estos préstamos es telemático y bastante sencillo. En la misma web se rellena un formulario, se aporta la documentación (como fotografías del DNI por ambas caras) y el número de cuenta. Para completar el trámite, basta con manifestar que uno es español, mayor de edad y dueño del dinero que se presta, que además debe tener un origen lícito y no proceder de fondos de alguna administración, empresa pública o compañías que tengan contratos con el Estado.
2,4 millones en 2019
Como decíamos, no es la primera vez que el PSOE pide dinero a través de este sistema. En el año 2019 (cuando hubo elecciones generales tanto en el mes de abril como en noviembre), el partido recurrió a este mismo método, aunque con intereses más bajos.
Para las elecciones del 28 de abril de 2019, el PSOE ofrecía un interés del 2 % (el IPC estaba entonces en torno al 1,5 %). En aquella ocasión, según datos del propio partido, recibieron préstamos por un importe total de 2.454.420 euros, que supusieron «una cantidad mayor a cualquiera de los importes financiados por las distintas entidades financieras», celebró entonces.
Ese mismo mes, volvieron a pedir microcréditos para las campañas de las elecciones europeas, municipales y autonómicas. Según las bases del proceso, cada persona podía aportar entre 200 y 10.000 euros, con un máximo de 10.000 para cada proceso electoral.
Siete meses después, con motivo de las elecciones que dieron lugar al primer Gobierno de Sánchez con Podemos, el PSOE puso en marcha este mismo método, pero a un interés del 2,5 % (el IPC del mes de noviembre de 2019 se quedó en el 0,4 %). Y lo hizo en una nota de prensa ilustrada con una foto de José Luis Ábalos y Santos Cerdán, entre otros dirigentes de la Ejecutiva del PSOE.
Así pedía el PSOE dinero a través de microcréditos para las generales de noviembre de 2019
La repetición electoral provocó que esta segunda campaña de microcréditos se iniciara cuando el partido aún estaba devolviendo los intereses de los comicios anteriores (los de abril de 2019). «El partido ya ha iniciado la devolución de los microcréditos de las elecciones generales del 28 de abril –explicaron entonces en su página web–, y ofrece a quienes participaron la renovación de los mismos para las nuevas elecciones generales [las de noviembre]».
Economía circular
Muchos se preguntan de dónde saldrá el dinero para responder ante ese interés del 3,75 %, pues supera al de la mayoría de las cuentas remuneradas, que están –cada una con sus condiciones– en el entorno del 3 %.
Si uno va a la nota de prensa previa a las elecciones de noviembre de 2019, el PSOE explicó: «También recuerdan desde el partido que los microcréditos no son donaciones, pues la cantidad prestada será devuelta por el partido, más los intereses generados hasta el momento, cuando el Estado ingrese la subvención electoral». Es decir, que, al menos en aquella ocasión, el PSOE satisfizo esos intereses con dinero público –en una especie de ejercicio de economía circular– en vez de generar fondos propios con merchandising o cualquier otro tipo de actividad reglada.