Bolsa de Madrid
Qué hace el Ibex 35 antes y después de votar ¿debes cambiar tu cartera ante las elecciones del 29-N?
El pasado 5 de octubre Pedro Sánchez anunció elecciones generales para el 29 de noviembre. ¿Pasa algo parecido en la Bolsa española? ¿Hay que tocar la cartera? El Ibex 35 se mueve de forma distinta cuando hay elecciones, pero ¿merece la pena cambiar la cartera de inversiones?
A primera vista se parece a lo que sucede en Estados Unidos con las elecciones de medio mandato: un 9,9 % de media en años con generales frente a un 13,2 % en el resto. Pero esos 3,3 puntos son más ruido que un patrón.
El año electoral es el más flojo y el segundo y el tercero los mejores. Pero con los pocos datos que tenemos de historia democrática, yo no sacaría conclusiones.
En un año electoral el Ibex no cae más de lo normal. La mayor caída está en el primer año tras las elecciones, pero porque ahí caen 2001, 2009 y 2020. Es decir, nos ha coincidido con malos momentos de mercado.
¿Y el año siguiente? Nada: un 11,1 % frente a un 12,6 %.
Año a año hay de todo: del +59,3 % de 1993 al -37,0 % de 2008. ¿Alguien cree que ese -37 % fue por las elecciones de marzo y no por Lehman Brothers? Lo que explica estos años es el ciclo global, no quién gobierna en la Moncloa.
Si nos vamos al corto plazo, comparando los seis meses antes y después de cada votación con las mismas fechas de los años sin generales, antes de votar el Ibex se comporta igual que siempre.
Lo que sí me ha llamado la atención es el día después de votar.
En diez de las once elecciones el Ibex cayó en la primera sesión, con una media del -1,9 %, cuando un día normal es prácticamente plano. Las peores: 1996 (-5,2 %), cuando el PP ganó por menos de lo que daban las encuestas; 2004 (-4,2 %), tras el 11-M y una victoria socialista inesperada; y 2011 y 2015 (-3,5 %). Con resultados previsibles, como en 2008, 2019 o 2023, apenas se movió. El mercado no castiga a quien gana, castiga la sorpresa.
¿Debes cambiar entonces tu cartera ante el 29-N? Mi respuesta es que no. Primero, porque no hay patrón claro. Segundo, porque lo que mueve el Ibex tras unas elecciones son los tipos, las crisis financieras o una pandemia, no el resultado. Tercero, porque el riesgo político existe, pero es sectorial: bancos, eléctricas o concesionarias dependen de la regulación. Eso se gestiona diversificando siempre, no vendiendo una semana antes de votar. Y si tu cartera depende de qué partido gane en España, el problema no son las elecciones, es tu cartera.
Si tienes dinero para invertir estos días, no esperes al resultado; como mucho, escalona la entrada.
- Carlos Arenas Laorga es doctor en Economía y analista de fondos en Estrategiasdeinversion.com