Fundado en 1910
Electrodomésticos cocina

Electrodomésticos de la cocina

Ahorro

Los electrodomésticos que debes desenchufar si quieres ahorrar en tu factura de la luz

Siempre que las temperaturas nos hacen sentir incómodos, la factura de la luz se incrementa

Con la llegada del calor a España, las casas se convierten en un refugio térmico gracias a electrodomésticos como los aparatos de aire acondicionado o los ventiladores. No obstante, estos, aunque muy útiles, pueden aumentar considerablemente nuestra factura de la luz en los meses más cálidos del año. Por eso, ahora más que nunca, es importante que sepas qué electrodomésticos debes desenchufar estos días para ahorrar.

Son muchos los electrodomésticos que, a pesar de no estar en uso, consumen electricidad al estar enchufados a la corriente. Es lo que se conoce como «consumo fantasma» que, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía, puede llegar a suponer entre el 7 y el 11 % del consumo total, lo que supone unos 50 o 60 euros anuales en electricidad.

No parece mucho pero, sin duda, es dinero que, año a año, podemos ahorrar para otros fines. ¿Y qué electrodomésticos son los que no debemos dejar en stand by?

Los electrodomésticos que debes desenchufar

Uno de los casos más comunes es el de los televisores. Aunque parezcan apagados, muchos modelos modernos permanecen en un estado de espera permanente para responder de inmediato al mando a distancia. Este modo de espera o stand by les permite activarse rápidamente, pero implica un consumo continuo de electricidad.

Algo similar ocurre con los cargadores de teléfonos móviles, tabletas u ordenadores portátiles. Cuando estos dispositivos permanecen conectados a la red sin tener ningún aparato enchufado, siguen demandando energía. Este consumo suele pasar desapercibido, pero se mantiene constante mientras el cargador esté conectado a una toma de corriente.

También los equipos destinados al ocio, como las consolas de videojuegos, los reproductores de DVD o Blu-ray y los sistemas de sonido doméstico, suelen incorporar luces indicadoras, relojes o funciones de encendido rápido. Todas estas características requieren un suministro eléctrico continuo, incluso cuando no se están utilizando activamente.

Dentro del ámbito doméstico, electrodomésticos aparentemente inofensivos como los microondas o las cafeteras eléctricas también se suman a esta lista. Aquellos modelos que cuentan con pantallas digitales o relojes integrados necesitan una alimentación constante para mantener esas funciones operativas.

Por su parte, los ordenadores y periféricos asociados —como impresoras, monitores o altavoces externos— pueden seguir consumiendo energía aunque se hayan apagado. Esto se debe, en parte, a la necesidad de mantener activa la opción de encendido rápido o de seguir cargando componentes internos como baterías.

Finalmente, no hay que olvidar los adaptadores de corriente que permanecen enchufados de forma permanente. Aun cuando no estén cargando ningún dispositivo, estos transformadores pueden seguir utilizando energía de forma pasiva, sin que el usuario sea plenamente consciente de ello.

Para reducir el impacto de este tipo de consumos innecesarios, se recomienda desconectar por completo los dispositivos o utilizar regletas con interruptores que permitan cortar de manera eficaz el flujo eléctrico cuando no se requiera. Pequeños gestos cotidianos pueden marcar una diferencia significativa en la factura energética.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas