Es fundamental revisar lo que estamos firmando al rubricar un despido
Empleo
Un abogado laboralista nos indica cómo actuar si nos despiden
La reclamación solo tendrá validez si se produce en los 20 días próximos al despido
Los bonus de los inspectores de Hacienda, bajo lupa: hasta 36.000 euros con criterios «poco transparentes»
El mercado laboral está plagado de desavenencias y los despidos son una de ellas. En este caso, vamos a ofrecer información muy útil en caso de que hayas sido despedido. Para esto, el abogado laboralista, Juanma Lorente, ha dado pautas claras sobre como actuar en estos embarazosos supuestos. A través de sus redes sociales, Lorente ha avisado sobre lo que debemos, o no, hacer al ser despedidos por nuestra empresa, si queremos reclamar algún aspecto.
«Fírmalo todo como no conforme», explicaba el abogado. Lorente advierte que muchas personas firman documentos sin tener claro su contenido, lo que facilita malentendidos que pueden tener consecuencias económicas importantes.
Un caso habitual es el de quien piensa que está firmando una carta de despido cuando, en realidad, se trata de una baja voluntaria. Esta diferencia es crucial, ya que un despido puede impugnarse, mientras que una baja voluntaria limita casi por completo las opciones de reclamación.
Por ello, el abogado subraya que dejar constancia del desacuerdo al firmar no es una formalidad, sino una medida básica de protección. Para agilizar los trámites de una posible reclamación, el experto aconseja grabar la conversación con la empresa, siempre y cuando sospechemos que puede avecinarse un despido.
Lorente también recalca que el tiempo es clave, pues la reclamación solo tendrá validez si se produce en los 20 días próximos al despido.
Otras recomendaciones
Su mensaje resulta nítido. Ante un despido, es fundamental mantener la calma, no firmar ningún documento sin comprenderlo plenamente y dejar constancia expresa de la disconformidad. Lo que impera es que un error en este momento puede cerrar la puerta a cualquier reclamación posterior, una situación que debería evitarse en todos los casos.
Así que la cautela vuelve a ser la cualidad que más puede premiarnos en contextos laborales, sobre todo si consideramos que el despido ha sido injusto.